I. C. VALENCIA
El Juzgado de Instrucción número 16 de Valencia ha decretado el ingreso en prisión de los seis detenidos acusados de participar en el secuestro de un joven empresario valenciano a quien mantuvieron retenido durante seis días en una caseta abandonada en una zona rural de Chiva.
Según ha podido saber éste periódico de fuentes jurídicas, los acusados pasaron a disposición de dicho juzgado de Valencia, ya que parte de las detenciones se efectuaron en la capital valenciana, pero éste se inhibió en favor de un juzgado de Mislata, al parecer, porque la denuncia se presentó allí. Asimismo, estas mismas fuentes insistieron en que el juez ha decretado el secreto de sumario y por lo tanto ninguna de las partes personadas tiene acceso a la causa.
Los sospechosos fueron arrestados a finales de diciembre después de que la víctima del secuestro, un empresario valenciano del sector de la construcción, lograra huir del lugar donde lo tenían cautivo y acudiera al cuartel de la Guardia Civil de Cheste a solicitar ayuda.
La Sección de Secuestros y Extorsiones de la UDEV Central estaba ya tras su pista, por lo que ese mismo día consiguieron detener a cinco de los presuntos autores. Posteriormente detuvieron a un sexto sospechoso, que era la persona encargada de custodiar al secuestrado.
Los delincuentes se habían puesto ya en contacto con la familia del constructor, a quien solicitaban un rescate de 300.000 euros por su liberación, como ya informó este periódico ayer.
Durante los seis días en los que permaneció retenido, la víctima recibió varias palizas. Además, los captores le amenazaron con enterrarlo en una fosa, que habían cavado expresamente para él, si los planes no salían como esperaban.
Temiendo por su vida, el cautivo intentó escapara hasta en dos ocasiones. En la primera no lo logró, pero en un segundo intento sí que consiguió eludir la vigilancia a la que estaba sometido y campo a través consiguió llegar hasta el cuartel de la Guardia Civil de Cheste. Allí lo atendieron en un primer momento y lo trasladaron hasta un centro médico, donde poder atenderle de las contusiones que presentaba.
Entre los detenidos por la policía nacional se encuentra un trabajador de la empresa familiar de la víctima, quien actuó en connivencia con su hermano, persona que custodiaba al cautivo.