VORO CONTRERAS VALENCIA
Los Mossos d'Esquadra han detenido a un joven vecino de la localidad castellonense de Càlig y a otro de Tarragona como presuntos autores del incendio de la localidad catalana de Horta de Sant Joan del pasado mes de julio en cuyos trabajos de extinción murieron cinco bomberos. El detenido en Càlig, Lorenzo F. M., de 27 años, era brigada rural de emergencia y trabajaba en Tarragona, según confirmó ayer su familia, quien añadió que fue él a entregarse a los Mossos el pasado miércoles y que ya había declarado por estos hechos anteriormente.
Según informaron fuentes de la policía autonómica, los detenidos son el vecino de Càlig y Antonio P. M., de 26 años y vecino de l'Aldea (Tarragona), ambos de nacionalidad española, localizados por agentes de los mossos en Amposta y Tortosa, respectivamente.
A ambos se les imputa un delito de incendio forestal, cinco delitos de homicidio por imprudencia y otro de lesiones. Según fuentes judiciales, durante su declaración de ayer, los detenidos admitieron ante la juez que hicieron un fuego en la zona pero negaron la intencionalidad de provocar un incendio. Sin embargo, se contradijeron sobre detalles de ese fuego.
Según la familia del castellonense detenido, éste trabajaba como brigada forestal desde que se quedó sin su empleo como electricista. "Todos los días -explicaba ayer su madre-, iba a Tarragona para trabajar". Este periódico ha podido saber que Lorenzo superó el pasado mes de diciembre unas pruebas psicotécnicas para el servicio de brigadas de emergencias 2010-2011 convocadas por la Generalitat Valenciana.
Las pesquisas del Área Territorial de Investigación de las Terres de l'Ebre en colaboración con la Unidad Central de Medio Ambiente de los Mossos ha permitido demostrar, entre otras cuestiones, que las dos personas se encontraban en la zona y hora de los hechos cuando se inició el fuego.
Según los mossos, la investigación, iniciada hace seis meses, prueba también que "los dos arrestados encendieron fuego en el suelo a pesar de la prohibición y las condiciones meteorológicas adversas que se registraban aquel día". En el incendio fallecieron cinco bomberos, naturales de Lleida, que trabajaban en las tareas de extinción y que quedaron atrapados tras un cambio súbito de dirección del aire. El devastador incendio fue controlado el 24 de julio tras calcinar 1.140 hectáreas, 400 de las cuales del parque natural de Els Ports de Beseit.
La detención tuvo lugar el pasado jueves día 7 y ambos pasaron a disposición del juzgado de Gandesa que, tras tomarles declaración, decretó prisión preventiva.
Primero se atribuyó a la caída de un rayo
En las primeras horas después de controlado el incendio, el conseller catalán de Medio Ambiente de la Generalitat, Francesc Baltasar, atribuyó el origen del fuego a un rayo caído seis días antes del incendio. El rayo, según la versión de Baltasar, había caído el 14 de julio y provocado un pequeño incendio en la hojarasca seca que había acumulada a los pies de un pino y aguardó en forma de brasa hasta encontrar unas condiciones climatológicas propicias para propagarse. efe tarragona