LEVANTE-EMV CASTELLÓ/VALENCIA
La fiscal de Tortosa que lleva el caso del incendio de Horta de Sant Joan (Tarragona) considera que los dos detenidos el pasado jueves por provocar presuntamente el fuego del pasado mes de julio que arrasó más de 1.000 hectáreas –en el que murieron cinco bomberos y uno resultó herido grave– lo hicieron de forma «intencionada». La representante del ministerio público les atribuye cinco delitos de homicidio y uno de lesiones.
Los cinco bomberos murieron tras ser rodeados por las llamas cuando trabajaban en las tareas de extinción del siniestro. La fiscal Teresa Gregori explicó ayer que al causar el incendio, «con el agravante de que fuera en una zona protegida», los detenidos incurrieron en un delito de homicidio y otro de lesiones.
Explicó que, en su declaración ante la juez de Gandesa, los dos arrestados, Lorenzo F. M., vecino de Càlig de 27 años, y Antoni P. M., de l´Aldea (Tarragona) de 26 –que ya están en prisión y que habían sido bomberos forestales auxiliares–, se «contradijeron» en sus testimonios, y se inculparon mutuamente, además de no acabar de concretar quién inició el fuego. No obstante, negaron haber provocado intencionadamente el siniestro.
Lorenzo F. M. dijo que fue su compañero quien intentó encenderlo y que finalmente le ayudó «porque no podía». Sin embargo, Antoni P. M. negó haber prendido las llamas. Mientras el primero aseguró que lo intentó apagar enseguida con una camiseta, Antoni P. M. dijo que lo trataron de sofocar con botellas de agua.
Sin embargo, la Fiscalía cuenta con ciertos indicios en contra de los acusados, como por ejemplo, una cámara fotográfica con imágenes del incendio que Antoni P. M. captó en su inicio –cuando la fogata estaba aún controlada– y en su desarrollo –cuando huía a la carrera porque el fuego estaba fuera de control–, según el escrito de la Fiscalía.