TERESA DOMÍNGUEZ VALENCIA
La policía nacional ha detenido en Valencia a siete personas por su presunta implicación en una estafa de miles de euros que consistía en la adquisición de tecnología electrónica de gama alta que luego era revendida en el mercado negro antes de que los vendedores supieran que nadie iba a pagarles el producto financiado.
Según ha podido saber Levante-EMVde fuentes de toda solvencia, las detenciones se produjeron semanas atrás, después de casi dos meses de investigación, que comenzó tras la denuncia a la policía de uno de los perjudicados.
La organización desmantelada había llegado a falsificar presuntamente cerca de una veintena de documentaciones falsas con las que sus integrantes acudían a los mostradores de los que las compañías de telefonía móvil suelen disponer en los centros comerciales. Una vez allí, y con los documentos falsos -un NIE, ya que eran extranjeros, una cuenta bancaria y una nómina, cuando era exigida- formalizaban la compra de teléfonos móviles de gama alta -con precios de entre 300 y 500 euros- que en muchos casos llegaban a financiar. Al parecer, los documentos personales eran fabricados con distintas identidades falsas a las que asociaban la fotografía de una misma persona. Ese mismo procedimiento les servía para adquirir en grandes superficies y grandes almacenes ordenadores, tanto fijos como portátiles.
Una vez que tenían los productos en su poder, los revendían en el mercado negro a un precio muy inferior al real, aunque suficiente para procurarles pingües beneficios antes de que las financieras y las compañías descubriesen el engaño.
Las detenciones fueron practicadas por la Unidad contra las Redes de Inmigración y Falsificación (Ucrif) de la policía nacional de Valencia en diciembre, y además fueron registrados dos domicilios, en uno de los cuales fueron intervenidos útiles para la falsificación. Los siete detenidos, todos ellos guineanos, quedaron en libertad tras pasar por el juzgado de Valencia que dirigió la investigación.