T. D. VALENCIA
La policía venezolana ha confiscado en una nave industrial de Guatire, cerca de Caracas, un cargamento de 800 kilos de pasta base de coca que iban destinados, una vez más, al puerto de Valencia, y que, en manos de un buen "cocinero" se podrían haber convertido en otros tantos kilos de clorhidrato de cocaína -el estupefaciente en estado puro y listo para el consumo-.
Según informó ayer la policía venezolana, la pasta base iba camuflada entre botes con condimentos para carne y pertenece a la misma organización que ya envió en septiembre un cargamento de sacos de cacao desde Venezuela, con pasta base camuflada, para ser convertida en cocaína en el macrolaboratorio desmantelado en las Tablas de Daimiel, en Ciudad Real. El recinto, según explicó la policía en su momento, era una imitación de las grandes fábricas de la selva amazónica.
Tanto ese primer envío con cacao como el posterior intervenido al mismo grupo delictivo -250 kilos de pasta base camuflados entre 17 toneladas de panela- entraron por el puerto de Valencia.