T. DOMÍNGUEZ/I. CABANES VALENCIA
El incendio en el que falleció el pequeño Adryán en la tarde del martes en su vivienda de Aldaia no tuvo un origen eléctrico y comenzó en el sofá donde jugaba el pequeño de 3 años mientras su madre se duchaba. Ésas son algunas de las conclusiones provisionales de la investigación que está llevando a cabo la policía nacional a partir del testimonio de Brunia, madre del niño, y de la inspección ocular realizada en el piso por la policía científica, que ayer recogió nuevas muestras en el lugar del suceso.
Así las cosas -no había ninguna estufa ni aparato alguno enchufado en el salón, la estancia donde surgió el fuego - todo apunta a que el siniestro es fruto de un accidente ocurrido cuando el niño aplicó fuego directo , con un mechero o cerillas, sobre el sofá cuando jugaba con algún objeto inflamable.
La familia de Adryán desea repatriar el cadáver del niño a su ciudad natal, Maringa, en el Paraná brasileño. Sin embargo, sus escasos recursos económicos son un impedimento importante para llevar a cabo la voluntad de la madre del pequeño. Si nadie lo remedia, y tras una apresurada decisión tomada en uno de los momentos más difíciles para una madre, la familia aceptó ayer la posibilidad de incinerar el cuerpo.
El Ayuntamiento de Aldaia ofreció a la familia costear económicamente los gastos del entierro del menor y continuar con el programa de ayudas sociales que la familia recibe desde hace meses por parte del consistorio. "Mas llevarlo a Brasil correría a cargo de la familia", apuntó Renato. De ahí, que esta humilde familia solicite la colaboración ciudadana y haya facilitado un número de cuenta bancaria: (0297 21 1600995181) para quien pueda aportar cualquier ayuda.