P. C./A. P. F. ALICANTE/DÉNIA
Tres de los integrantes de una banda que asaltaba chalés en Dénia, desarticulada el martes por la Policía Nacional, ingresaron ayer en prisión como sospechosos de un homicidio. A dos de ellos, de nacionalidad polaca, se les considera autores materiales del asesinato de Cornelius H. P., un ciudadano holandés que a finales de julio apareció muerto por asfixia y atado a la cama en su apartamento de Dénia. Al tercer implicado, un belga, se le detuvo como cómplice, pues pudo aportar información sobre la víctima y colaborar en el robo frustrado a su vivienda. Otro de los integrantes de la banda quedó en libertad con cargos como encubridor.
Al parecer, formaban parte del grupo organizado, integrado por diez personas que fueron detenidas por once robos: tres en viviendas, uno en un almacén y seis en el interior de automóviles, además del robo de dos vehículos. También ingresó ayer en prisión un cuarto integrante de la banda, pero sólo imputado por los asaltos.
La investigación del homicidio y de los robos llevó a identificar a un experto en robos con fuerza. El seguimiento a ese miembro de la banda fue clave para identificar a otras nueve personas. Tras arrestarlos, se practicaron registros domiciliarios y se intervinieron herramientas usadas para forzar puertas y cerraduras, 1.500 euros, dos ordenadores portátiles y otros objetos robados.