S. ESCRIBANO ALICANTE
El tren llegó con más de siete años de retraso, pero pasó de largo. El juicio que arrancó el lunes por el accidente ferroviario que costó la vida a tres personas en septiembre de 2002 en Agua Amarga fue suspendido ayer y aplazado a octubre, con lo que la vista se celebrará ocho años después de la tragedia. La magistrada tomó la decisión al considerar incompatible que el abogado defensor de dos de los procesados -presidente y vocal de la Unión Excursionista de Elche- también ejerciera como acusación particular de una treintena de perjudicados, que deberán buscarse un nuevo letrado.
El defensor de los miembros de la Unión Excursionista también ejercía de acusación particular en nombre de esta entidad y de 32 perjudicados pero desistió de esto último en la sesión del lunes después de que la juez se opusiera a que el grupo senderista pudiese ser acusado y acusador. Para evitar la suspensión de la vista, el letrado Ignacio María Alberdi se ofreció a llamar esa tarde a su treintena de clientes para explicarles la situación y proponerles que siguieran personados a nivel particular con otra letrada del caso.
Los hechos se remontan al 28 de septiembre de 2002, cuando la Unión Excursionista de Elche organizó una marcha nocturna de Alicante a Guardamar.. Los 147 participantes, entre niños y adultos, iniciaron su andadura por la vía tras ver pasar el último tren. Sin embargo, otro convoy, procedente de Barcelona, los sorprendió arrollando a varios de ellos.