R. LAGUNA VALENCIA
"Pensé que sólo le había dado con el retrovisor", declaró ayer ante el tribunal de la Audiencia de Valencia Guillermo F. C., un joven que atropelló mortalmente a una chica a la salida de una discoteca de Cullera y huyó, en la madrugada de la navidad de 2006. El acusado conducía ebrio y a 100 kilómetros por hora poro las inmediaciones de la discoteca Keepers, en el Camí Vell.
La joven fallecida, Leticia C. M., era una estudiante de la universidad de Valencia que cuidaba los fines de semana a sus abuelos en Cullera, ya que sus padres vivían habitualmente en las Islas Baleares.
El fiscal pide una pena de siete años y medio de cárcel por un delito de homicidio imprudente, otro de lesiones imprudentes -ya que pasó sobre el pie de una amiga de la fallecida-, y otro de omisión del deber de socorro, al no detenerse tras el impacto que le rompió el retrovisor. La acusación particular considera estos delitos como dolosos y pide una pena muy superior, mientras que la defensa, ejercida por Andrés Zapata, pide la absolución.
Otro coche les interceptó
Además, según manifestó ayer Guillermo F. C., en su carrera, el hermano del amigo que iba con él de copiloto les telefoneó diciendo que habían atropellado a una chica. Entonces, dijo, "decidimos dirigirnos a la comisaría". Un joven que lo vio todo les siguió con su coche y les interceptó chocando para detenerlos.