EUROPA PRESS SEVILLA
El caso de Marta del Castillo, la joven sevillana desaparecida y presuntamente asesinada la noche del 24 al 25 de enero de 2009 en un piso de la calle León XIII, cumple un año sin que se haya encontrado a día de hoy el cuerpo de la joven, con cinco personas detenidas -entre ellas un menor de edad- y con un solo imputado en prisión: el asesino confeso, Miguel Carcaño.
Actualmente se encuentran imputados por estos hechos, además de Carcaño, su hermano, Francisco Javier Delgado, la novia de éste, María García, y Samuel Benítez, todos ellos en libertad con cargos, mientras que el menor conocido como El Cuco se encuentra internado en un piso tutelado de la Junta de Andalucía.
Los hechos tuvieron lugar en la madrugada del día 24 al 25 de enero en un piso de León XIII propiedad del hermano del asesino confeso, siendo detenidos a mediados de febrero tanto Miguel Carcaño y su amigo Samuel Benítez, confesando el primero de ellos haber acabado con la vida de la joven y, posteriormente, haber arrojado su cuerpo al río Guadalquivir con la ayuda de Samuel y el Cuco.
En su última declaración ante el juez, el 9 de septiembre de 2009, Carcaño aseguró que no violó a la joven y que la mató mediante un golpe con un cenicero y que fue Samuel quien se deshizo del cuerpo de la joven. Según su última declaración, Miguel desconocería el paradero del cuerpo y si éste se pudiera encontrar el en río Guadalquivir, mientras que exculpó del presunto asesinato al Cuco, que habría llegado al lugar después de consumarse el asesinato.
Hasta tres búsquedas
La búsqueda de la joven sevillana implicó un importante despliegue, que en un primer momento se desarrolló en el río Guadalquivir. Tras la búsqueda en el Guadalquivir, se desarrollaron otros importantes despliegues tanto en el vertedero de Alcalá de Guadaíra como en una zanja ubicada cerca del domicilio de la menor, Rocío, con la que mantuvo una relación Miguel y en cuyo domicilio vivía este último en el momento de los hechos. La búsqueda en el vertedero costó al Estado alrededor de 200.000 euros.
Desde el primer momento la familia de Marta del Castillo dio la cara en los medios de comunicación para que la desaparición de esta joven, mayor de tres hermanas que cursaba 4º de la ESO, no cayera en saco roto, solicitando y recogiendo firmas -se alcanzaron más de un millón- para que el Gobierno endureciera la pena en este tipo de casos. Desde el principio, sospecharon de Miguel, un chico que había mantenido una relación de un mes con Marta hacía dos años y de quien la familia no tenía buenas vibraciones.
Carcaño fue detenido y confesó que acabó con la vida de la joven sevillana, comenzando en ese momento un drama que se ha visto acrecentado por la no aparición del cadáver, piedra angular de la investigación y para la causa familiar, que anhela poder enterrar a la joven.