I. CABANES VALENCIA
"¡Que viva "Splinter"!". Con este grito, seguido de vítores y aplausos, los amigos de Cristian Fernando Huanca despidieron al joven apuñalado el pasado jueves en Valencia, mostrando su apoyo incondicional a sus padres y enviando un mensaje claro a sus verdugos. Splinter era un buen amigo y nunca estará solo", apuntó uno de los presentes.
Las lágrimas de la madre de Fernando eran captadas por las cámaras de vídeo de los amigos de la familia, quienes grabaron el sepelio para que la familia lo tenga como recuerdo. "Es algo normal en Ecuador, es una forma de estar junto a él y recordarlo. Así la familia que está allí puede verlo también", apuntó Marta.
Alrededor de 400 personas, entre amigos y familiares, acudieron al velatorio en el tanatorio de Catarroja y al posterior sepelio, en el cementerio general de Valencia. La capilla del tanatorio se quedaba pequeña ante los numerosos allegados del fallecido, la mayoría jóvenes, y muchos tuvieron que quedarse de pie.
Entre los asistentes se encontraba la madre de Celeste, la adolescente de 16 años violada y asesinada en Benicalap hace cuatro meses, ya que como adelantó este periódico, ambos jóvenes habían mantenido una relación sentimental y tras su ruptura seguían siendo muy buenos amigos.
Aunque estos instantes de dolor le hacen revivir el sufrimiento de la muerte de su hija, Celeste quería apoyar con su presencia a los padres de Fernando. "Era lo mínimo que podía hacer, él se portó muy bien con mi hija", explicó Celeste, quien conoció la noticia la misma noche del crimen.
Un equipo huérfano
Al finalizar la eucaristía, sus allegados se desplazaron hasta el cementerio municipal de Valencia, lugar donde sería enterrado el joven Pese a la lluvia, algunos de sus amigos no dudaron en coger la motocicleta, y aunque llegaron cuando ya habían sellado el nicho, todavía pudieron dar su último adiós a Splinter con dos ramos de flores.
El equipo de futbol "Green Black", en el que jugaba como centrocampista, se queda huérfano al perder a su auténtico promotor. "La idea de crear un equipo de fútbol y apuntarnos al torneo de la asociación fue suya, sin él ahora mismo no habría equipo", explicó Álvaro.
Por su parte, la Asociación Juan Montalvo, organizadora de la liga deportiva de integración donde participaba el equipo de Cristian, pide que se esclarezcan los hechos cuanto antes y que "no se intente manipular la información deslegitimando a las organizaciones de inmigrantes ni a la comunidad ecuatoriana".