TERESA DOMÍNGUEZ VALENCIA
Con el eco aún de fondo del asesinato en Valencia del joven ecuatoriano Cristian Fernando Huanca, a manos de un joven colombiano presuntamente vinculado con una banda latina, la Guardia Civil daba ayer por completamente desarticulada la "violenta banda juvenil" de los Latin Blood, asentada en Torrevieja y con ramificaciones en Valencia y Madrid. El grupo se considera extinguido en la Comunitat tras la detención de los cuatro últimos implicados: los dirigentes de la rama valenciana, que actuaba desde Chiva, de la madrileña y de la que intentaba resurgir en la Vega Baja.
La operación Carpetazo, como la ha bautizado el Servicio de Información de la Comandancia de Alicante, dio comienzo en octubre pasado, tras varios meses de investigación. En aquél momento, los agentes dieron el golpe principal al grupo, al desmontar la cúpula organizativa de los Blood, una violenta banda que controlaba parte del tráfico de drogas al por menor en Torrevieja y cuyos miembros habían participado en todo tipo de delitos como hurtos, robos y agresiones.
En esa primera fase, los agentes detuvieron a 16 presuntos integrantes de la organización, 13 hombres -entre ellos el líder y sus lugartenientes- y tres mujeres. Cuatro eran menores. Los arrestados eran en su mayoría ecuatorianos y colombianos, aunque también había chilenos, ucranianos y marroquíes.
Un mes más tarde, se puso en marcha la segunda fase, cuyo objetivo eran los miembros de "segunda fila". Así, en noviembre fueron apresados 19 jóvenes más, de entre 16 y 21 años de edad y todos ellos varones. Esta vez, había chicos ecuatorianos, colombianos, chilenos, rumanos y estadounidenses. Un tercio de los detenidos, seis eran menores de edad.
La tercera fase fue desarrollada el martes de la semana pasada, y permitió la detención de los dirigentes de los Blood en Valencia y Madrid, así como dos más en Torrevieja, cuyo apresamiento estaba pendiente desde el principio.
Este grupo, una de cuyas primeras acciones conocidas en España fue el intento de homicidio de un "latin king", su banda rival, protagonizado por dos menores a las puertas de una discoteca en Madrid, fue detectado en la Vega Baja hace un año. Sus integrantes marcaban su territorio con grafitis y controlaban el tráfico de drogas en locales de ocio y entornos juveniles como institutos y colegios. Su poder se asentaba en la violencia -coacciones, amenazas y palizas-.
En los seis registros domiciliarios practicados en Torrevieja y en Madrid, la Guardia Civil intervino una pistola de fogueo, numerosas armas blancas, droga y, sobre todo, abundante documentación -mucha de ella, obtenida de internet- en la que se detalla cuáles son las normas y ritos para convertirse en un "blood", qué lenguaje secreto se debe adoptar o qué castigos se infligen si un miembro osa romper las reglas.
Socios de los Ñeta
Por otro lado, la policía desarticuló ayer en Orihuela otra banda latina con la detención de diez de sus supuestos integrantes. Los arrestados, de entre 15 y 22 años -cuatro son menores-, son de nacionalidad colombina, boliviana y ecuatoriana y forman parte de la banda Los Maravillosos, creada hace unos meses para enfrentarse a su banda rival, los Latin King. De hecho, la policía sabe negociaban asociarse con los enemigos históricos de los King, los Ñeta, con fuerte implantación en Murcia.
La investigación policial comenzó el pasado mes de agosto, tras la detención de once "latin king" en Orihuela, cuando se intervino documentación que probaba la existencia de Los Maravillosos, cuyas reuniones llegaron a fotografiar los "king". Aunque Los Maravillosos, según la policía, estaban en fase embrionaria, ya habían protagonizado peleas, ritos de iniciación y daños.
La Fiscalía aún no ha decidido qué medidas imponer a los menores
De los cinco arrestados por el crimen de Cristian Fernando Huanca, "Splinter", asesinado de una puñalada el pasado jueves, sólo los dos mayores de edad están en prisión. De los tres menores detenidos por su presunta implicación en el homicidio, uno fue puesto en libertad por la policía tras prestar declaración y los otros dos fueron llevados a la Fiscalía de Menores, que los ha dejado libres hasta conocer su grado de implicación en el crimen. "El fiscal no ha creído conveniente acordar ninguna medida cautelar a la espera de que concluya la investigación", según fuentes de la Fiscalía de Menores, que agregaron que se está investigando si los menores pertenecían a una banda juvenil violenta. I. C. valencia