M. PÉREZ GANDIA
Una anciana de 80 años, Elvira M. B., falleció anoche en un incendio ocurrido en un segundo piso de la calle del Forn, en pleno centro de Gandia. Aunque las causas del incendio se desconocen por el momento, no se descarta que pudiera tener su origen en una estufa o aparato eléctrico.
El fuego se inició sobre las 19.15 horas y los primeros en acudir fueron varias dotaciones de la policía local, quienes, al ver la gravedad del siniestro, se colocaron máscaras de primeros auxilios y entraron en la vivienda.
A las puertas del edificio, una mujer vestida con batín no cesaba de llamar al 112 ante el cariz que estaba tomando el siniestro. Mientras los policías buscaban a la anciana, la calle era acordonada dado que las virulentas llamas lanzaban al exterior trozos de cristal y plásticos derretidos desde las ventanas. Consuelo, una sanitaria que reside cerca, acudió de inmediato a ayudar a la anciana y le prestó los primeros auxilios, aunque nada se pudo hacer por su vida. Al parecer, la mujer se dio cuenta del incendio e intentó apagarlo. Pero, al inhalar tanto humo, pudo desorientarse y no consiguió salir de la vivienda falleciendo por asfixia.
Junto a la anciana se encontraba su sobrino Juansa, quien intentó acceder a la vivienda para rescatar a su tía, pero ante la cantidad de humo que había le fue imposible llegar y tuvo que salir. Fue atendido por un SAMU y trasladado al hospital Francesc de Borja con síntomas de asfixia.
La fallecida es una persona conocida en el distrito del Raval y sus vecinos, que lamentaron lo sucedido, no dudaron en atribuir el incendio a una estufa que pudiera tener la mujer encendida. Un vecino explicó a Levante-EMV que "su sobrino ha intentado rescatarla, pero al entrar ha tragado tanto humo que se ha dado cuenta de que no podía seguir, se sentía mal y ha desistido. Menos mal", exclamó. Otra vecina no salía de su asombro al señalar que "las estufas de barras son un peligro", en referencia a la cantidad de incendios que últimamente se dan por estas causas.
Los familiares de la fallecida fueron atendidos por los sanitarios ante la ansiedad de saber lo que había sucedido. La primer teniente de alcalde, Liduvina Gil, acudió al lugar a interesarse por el incendio y ofrecer alojamiento a los afectados. Los vecinos, a medida que se arremolinaban, sólo atinaban a preguntar por "la abuelita, ¿cómo está la abuelita?".
El primer policía local que entró en la vivienda tuvo que ser ayudado a salir por los bomberos y fue atendido por inhalación de humo en una ambulancia del SAMU. El fuego fue sofocado sobre las nueve de la noche, y actuaron los parques de Gandia y Oliva.