R. LAGUNA VALENCIA
"Ojo por ojo, diente por diente". Cuatro de los 16 acusados del clan de los Mantequilla pagarán por las cuatro muertes del clan de los Kung Fu, tras el tiroteo ocurrido en el barrio de l'Alquerieta de Alzira el 30 de marzo de 2006, cuando asaltaron por sorpresa su domicilio. Ambas familias mantenían una disputa relacionada con una hija de uno de los acusados, a quien un joven del clan Kung Fu "pretendía llevarse por la fuerza".
Una muerte por cabeza y, para el resto, penas menores como cómplices o encubridores. Es la ley gitana. Alguien pagará también por el homicidio intentado de la matriarca del clan. Al menos éste es el acuerdo de conformidad al que pueden llegar ambas partes antes del juicio, que se celebrará en dos semanas.
También el fiscal debe aceptar rebajar los 1.536 años de cárcel que pedía en total para los 16 acusados, la mitad en prisión. Además, no habrá que esperar a que vuelva uno de los procesados, encarcelado en la Guayana francesa tras huir de la justicia. Éste será juzgado cuando cumpla en 2011 la condena por tráfico de drogas, ya que sólo se le acusa de encubrimiento y no superaría los dos años.
El resto del acuerdo es fácil de aceptar por todos ya que en España no se puede cumplir más de 20 años de cárcel por una condena. Así, cuatro de los acusados asumirían los cuatro delitos de homicidio, uno por cada uno, con una pena de 14 años de cárcel. Otro de los imputados aceptaría seis años por el intento de homicidio de la matriarca de los Kung Fu, que quedó malherida de un disparo en la cabeza.
Un imputado aceptaría una pena de entre cinco y seis años como cómplice de un homicidio consumado y otro, de tres a a cuatro años por el intentado. Para el resto, quedaría una pena de dos años por encubrimiento. Alguno de ellos sumaría un año más por tenencia ilícita de armas.
El fiscal pedía 96 años para cada procesado: Domingo H. H., su mujer Dolores H. S., sus dos hijos Domingo H. H. y Lucas H. H.; su mujer Inocencia H. B., Teresa H. H. y sus cinco hijos, Lucas M. H., Rafael M. H., Antonio M. H., José M. H. y Santiago M. H.; Emilio E. H., Antonio P. H., Bernardo José P. A. y Emilio H. F.
La sección cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia ha señalado para el mismo día en que se celebra el juicio por las cuatro muertes del tiroteo de Alzira el juicio de la "venganza". Uno de los hijos del patriarca de los Kung Fu fallecido y su madre fueron juzgados a primeros de este mes por disparar contra cuatro mujeres del clan rival, los Mantequilla. Las víctimas debían declarar ayer, en la continuación del juicio, pero fue suspendido para el próximo 8 de febrero, a las 12.30 horas, a la espera de que se llegue a un acuerdo en ambos procesos. Del resultado del acuerdo en el tiroteo principal se espera que, también en este caso, los acusados acepten una rebaja de la pena, que sería de siete años de cárcel para David M. M., por intento de homicidio, y la absolución para su madre, Juana M. M. David está acusado de disparar contra cuatro mujeres del clan que acabó con la vida de su padre, su tío y dos hermanos, en su casa del barrio de l'Alquerieta en Alzira, dos años después de aquella matanza. El 31 de enero de 2008, David y Juana vieron en un hipermercado a la hermana y las sobrinas de uno de los procesados por el cuádruple asesinato, las esperaron en el aparcamiento y fueron tiroteadas. Una de ellas, embarazada de dos meses, resultó herida de bala. Durante el juicio, David declaró repetidamente: "En ningún momento quise vengarme". La madre no participó. r. l.valencia