TERESA DOMÍNGUEZ
Un hombre de 30 años se encuentra en estado crítico tras ser apuñalado anoche en Valencia por otro al interponerse para evitar que el segundo matara a su ex mujer. Los hechos ocurrieron a las 22.15 horas de ayer en un bar ubicado en el número 3 de la calle Córdoba, en el valenciano barrio de Beniferri.
El presunto agresor, que fue detenido instantes después por agentes del Cuerpo Nacional de Policía, acudió al bar en el que trabaja su ex mujer con la intención, presuntamente, de matarla. Cuando la mujer le vio, entró corriendo en el bar y se refugió detrás de la barra, mientras su ex marido la perseguía cuchillo en mano. «Entró gritando: «Que viene, que viene». La chica entró detrás del mostrador y salió corriendo a la calle por una segunda puerta. Entonces, mi marido se puso en el medio para que no la alcanzara», explica la esposa del herido.
En ese momento, al ver que el dueño del bar le impedía alcanzar a su víctima, le apuñaló en al menos dos ocasiones, provocándole heridas muy graves en el abdomen. Después, continuó corriendo tras ella, que buscó refugio en un casal fallero contiguo. Los socios del casal hicieron frente al agresor y se interpusieron de nuevo en su camino.
El supuesto agresor emprendió la huida hacia la calle Camp de Túria. Para entonces, varias personas habían alertado ya a la policía llamando al 091, lo que agilizó la llegada de un coche patrulla. Los agentes, que circulaban en ese momento por esa misma calle, vieron al fugitivo corriendo cuchillo en mano y le dieron el alto, pero hizo caso omiso. Los policías salieron en su persecución y, cuando le dieron alcance, el sospechoso se enfrentó a ellos y les amenazó con el arma, lo que obligó a los agentes a encañonarle con sus pistolas. Al verse acorralado, tiró al cuchillo al suelo y los policías lo redujeron y lo detuvieron.
Mientras, otras unidades policiales que ya habían llegado al bar pidieron ayuda médica urgente. Una ambulancia del SAMU prestó los primeros auxilios al dueño del bar, que fue inmediatamente trasladado al Hospital La Fe.
Fuentes de toda solvencia explicaron a Levante-EMV que, al cierre de esta edición, el herido estaba siendo intervenido de urgencia. Su estado es grave pero, en principio, no se teme por su vida, gracias a la rápida intervención del equipo sanitario del SAMU.
El arrestado fue llevado a la inspección central de detenidos, en el cuartel de Zapadores, y está previsto que hoy sea trasladado a la Jefatura Superior de Policía de Valencia para que le tomen declaración agentes del grupo de Homicidios. Para ello, será necesaria la ayuda de un traductor, ya que el detenido, al igual que los dueños del bar y su ex mujer, son de origen chino.
Varios testigos explicaron a este periódico que éste no es el primer episodio de violencia que sufría la camarera. De hecho, la mujer se había separado de él y, según la propietaria del bar, ya lo había denunciado en ocasiones anteriores.
Varios vecinos dijeron que el verano pasado ya había habido otro incidente, aunque menos grave, aunque no pudieron precisar en qué había consistido.