TERESA DOMÍNGUEZ VALENCIA
Casi un año después de que Sigifredo F. H. fuese tiroteado a la puerta de su chalé, en Marines, cuando iba a echarle de comer a los perros, el grupo de Homicidios de la Guardia Civil de Valencia ha resuelto el misterioso intento de homicidio del que fue objeto. Tras once meses de investigación policial, los agentes han detenido en Quiroga, un municipio del sur de Lugo, a quienes por entonces eran la esposa de Sigifredo y el amante de ella.
Los arrestos se produjeron en la tarde del jueves, 28 de enero, en Quiroga, adonde se habían trasladado a vivir en abril del año pasado, semanas después de que Sigifredo recibiera el alta médica tras pasar casi una semana ingresado en el Hospital La Fe de Valencia.
Según ha podido saber Levante-EMV, la ex mujer de Sigifredo, Josefa R. A. se separó de su marido en aquél momento y se fue a vivir a Galicia, su tierra natal, junto con el que pasó a ser su compañero sentimental, Carlos Z. P. Con la pareja se fueron también el hijo menor de Josefa y Sigifredo, así como otro hijo del hombre tiroteado, nacido de un matrimonio anterior.
Las detenciones son fruto de una larga investigación en la que la pareja ha estado estrechamente controlada, y fueron practicadas por agentes de Homicidios de Valencia desplazados a Galicia en colaboración con agentes del equipo de Policía Judicial de la Comandancia de Lugo.
El intento de homicidio de Sigifredo se produjo en la tarde del 5 de marzo del año pasado cuando el hombre, vecino de Sedaví, subió a su chalé, en la partida Cabeço Roig de Marines, para dar de comer a sus tres rottweiler. Pero no llegó a entrar. Cuando salía de su furgoneta, una Nissan Vanette, recibió dos tiros realizados con una escopeta de caza. Uno de ellos le impactó de lleno en la espalda y el otro, parcialmente. Agentes de criminalística hallarían al día siguiente al menos dos cartuchos del calibre 12, caídos a unos veinte metros del chalé, en una zona arbolada tras la cual debió ocultarse el agresor, a quien la víctima no llegó a ver.
El hombre ingresó en estado grave en la UCI del Hospital La Fe, pero pudo recuperarse en pocos días.
Una semana antes, Sigifredo ya había sido tiroteado, pero esta vez con un arma de fuego corta, si bien las balas impactaron en el lateral de su furgoneta. Pese a ello, el hombre no había denunciado ese ataque, que la Guardia Civil no conoció hasta que lo hirieron.
El juez de Monforte de Lemos dicta prisión
El juez de guardia de Monforte de Lemos dictó el viernes, día 29, prisión comunicada y sin fianza tanto para Carlos Z. P., como para su compañera sentimental y ex mujer de Sigifredo, Josefa R. A. Ambos fueron puestos a disposición del juzgado lucense el viernes, día 29, y ninguno de ellos, que fueron asistidos por un letrado de oficio, admitió su implicación en los hechos ante el juez.
El procedimiento judicial, ahora, obligará al juez de Monforte a inhibirse en favor de la titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Llíria, que lleva la causa por intento de asesinato desde que éste se cometió. De momento, los presuntos implicados en los hechos permanecen en la cárcel de Bonxe, en Lugo.
Una semana después del ataque sufrido por Sigifredo, la Guardia Civil detuvo en Valencia como sospechoso a un hombre que tenía una relación personal con una mujer a la que conocía Sigifredo. La acusación que pesaba sobre él ya ha sido levantada. t. d. valencia