M. PÉREZ GANDIA
Lo que era una merienda tranquila en un restaurante de un centro comercial de Gandia con zona de juegos infantiles, casi acaba ayer en tragedia de no ser por la intervención de los bomberos.
Poco antes de las ocho de la tarde, una llamada al Centro de Emergencias alertaba de la necesidad de una ambulancia, policía y bomberos en un restaurante donde se había quedado una niña de ocho años atrapada.
A la llegada de los agentes policiales y de la ambulancia, se percataron de la existencia de una niña de ocho años que, estaba atrapada entre un pilar y la red de una zona de juegos de bolas.
Tanto los padres como los sanitarios intentaron calmar a la menor así como habilitar un perímetro de actuación en el restaurante, ante la posibilidad de que la menor sufriera alguna herida de gravedad. La niña, muy nerviosa, se quejaba de que el pilar le aprisionaba el pecho y tenía serias dificultades para respirar.
Ante los esfuerzos infructuosos para intentar sacar a la niña del lugar donde se había metido, se tuvo que solicitar la presencia de los bomberos.
Una unidad del parque de Gandia acudió al restaurante, habilitado en una zona comercial de Rafalcaid. Los bomberos intentaron también tranquilizar a la menor y sacaron el material que utilizan para excarcelar a personas atrapadas en accidentes, como una cizalla. Con el mecanismo lograron separar unos centímetros el pilar y la zona de juegos y así poder acceder hasta la niña, que fue rescatada ante la preocupada mirada de sus padres.
Una ambulancia de Servicio Vital Básico atendió in situ a la niña y, aunque no presentaba signos externos de haber sufrido alguna lesión, los sanitarios la trasladaron al hospital Francesc de Borja para que la sometieran a una exploración. La niña es de Madrid y sus padres no olvidarán lo ocurrido.