G. SÁNCHEZ/V. CONTRERAS VALENCIA
La policía investiga el asalto que sufrieron el pasado sábado de madrugada una docena de comerciantes de un mercado medieval en las tiendas que habían montado en el barrio de Russafa y que en ese momento estaban cerradas al público. Según señalaron ayer varias de las víctimas a este periódico, los autores de los robos aprovecharon que los vigilantes del recinto estaban dentro de sus vehículos durmiendo, para rajar con un cuchillo las lonas de las tiendas montadas frente a la iglesia de San Valero y las calles Donoso Cortés y Consolat del Mar, y llevarse muchos de los objetos que tenían en su interior.
Por eso, varios de los afectados optaron el domingo de madrugada por quedarse a dormir en el interior de sus tiendas por miedo a sufrir nuevos robos. Aseguran que también durante esa noche notaron que alguien intentaba acceder a sus tiendas.
Fue el sábado por la mañana cuando los comerciantes del mercado medieval organizado por la falla Doctor Serrano-Carlos Cervera se percataron de que alguien había entrado de madrugada en sus tiendas y les había robado. "Me cortaron la lona de tela y se han sacado todo lo que han podido -relataba ayer una de las comerciantes, especializada en la venta de joyería y bisutería-. Todo lo que tenía en el mostrador, los juegos de collares, las pulseras, los pendientes de perlas de buena calidad, la plata... Todo lo que se han llevado cuesta unos 1.800 euros".
Otro comerciante había perdido la mayoría de las figuras artesanales que vende en su tienda. Por ello, durante la mañana del domingo recorrió varias zonas de venta ambulante en la ciudad para tratar de encontrar sus figuras. "Son creaciones propias y únicas, y las reconozco cuando las veo".
Por el momento, los hechos han sido denunciados ante la Policía Nacional, aunque los comerciantes sospechan de un par de clientes que durante la tarde del viernes mostraron, según ellos, una actitud sospechosa.
Además de los robos, los comerciantes también denuncian otros destrozos en tiendas en las que no llegaron a robar ningún objeto, e incluso los autores de los asaltos orinaron en el interior de algunos de los puestos.
Los afectados han agradecido el apoyo que han recibido por parte de la falla que ha organizado el mercado, pero han lamentado que el empresario responsable de la instalación "ni siquiera se haya puesto en contacto con nosotros".