I. CABANES VALENCIA
La Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a dos años de prisión a un hombre que sustrajo 245.631 euros, a través de varias transferencias, de una cuenta corriente de la que eran titulares sus padres. Para ello el acusado falsificó la firma de su padre antes de que éste muriera y una vez fallecido siguió transfiriendo el dinero a una cuenta corriente propia. Fue la hermana del ahora condenado, coheredera de la fortuna, la que denunció la estafa al percatarse del engaño.
La Sección Segunda de la Audiencia ha desestimado los recursos presentados por el acusado y su hermana y ha ratificado la sentencia condenatoria por un delito continuado de falsedad en documento mercantil. Además de la pena de dos años de prisión, el condenado deberá pagar una multa de 3.000 euros y quedan anuladas todas las operaciones mercantiles realizadas.
El fraude comenzó el 21 de septiembre de 2003, apenas 18 días después de la muerte de Concepción Ll. T., madre del acusado. Así, según reconoce la sentencia, Ismael Ll. P. "imitó de su puño y letra la firma de su padre" efectuando una solicitud de transferencia de 12.020 euros de la cuenta de la que eran titulares sus progenitores a otra cuenta bancaria en la que él estaba autorizado.
Posteriormente, una vez fallecido su padre, el 19 de octubre de ese mismo años solicitó la transferencia de 6.010 euros. A esta operación siguieron otras cinco transferencias: de 58.350, 42.715, 46.821, 37.000 y 42.715 euros.