R. LAGUNA VALENCIA
El fallecimiento de seis personas en una residencia geriátrica de Sevilla ha devuelto a la actualidad otro siniestro ocurrido en Massamagrell hace cuatro años y que sigue pendiente de juicio. Cuatro hombres y una mujer murieron por el fuego provocado por una de las víctimas, al encontrarse encerrados en la enfermería y no poder salir.
Esta causa está pendiente de que el juzgado de instrucción de Massamagrell decida la responsabilidad civil de dos aseguradoras para que vuelva a señalarse la fecha del juicio, suspendido al presentar esta cuestión previa una de las acusaciones.
El fiscal considera al propietario de la residencia, a su hijo -como administrador del centro y director en funciones-, al director, a un médico y a una enfermera del centro San Lorenzo de Brindis como responsables de cinco delitos de homicidio por imprudencia.
Otro de los accidentes valencianos más importantes se produjo el 1 de mayo de 2007 en la residencia Reyes Católicos de Utiel, cuando tres ancianos perdieron la vida debido a las quemaduras sufridas por un incendio causado por un cigarrillo mal apagado que prendió en un sofá. El juzgado archivó sin responsables.
Y, por último, otro anciano falleció en un incendio declarado el 25 de abril de 2008 en una residencia de Moncada que, al parecer, fue originado por la propia víctima.