LEVANTE-EMV/AGENCIAS VALENCIA/SEVILLA
Un incendio originado en una residencia de ancianos de Sevilla se cobró ayer de madrugada la vida de seis personas, convirtiéndose tristemente en el siniestro con mayor número de víctimas mortales en un geriátrico español de la última década. Esta tragedia trae a la memoria los incendios de Massamagrell y Utiel, donde fallecieron cinco y tres ancianos, respectivamente.
La policía investiga las causas del incendio, aunque todo apunta a "una incidencia de tipo eléctrico", según los primeros datos que maneja la policía científica. Una monitora del centro que se encontraba en la planta baja del edificio, situado en el número 98 de la calle Marqués de Nervión, alertó del incendio a las 23.55 horas del lunes.
Los fallecidos son cuatro mujeres y dos hombres. Además, cinco ancianos permanecen ingresados, con heridas de diferente consideración, en los hospitales Virgen Macarena, Virgen del Rocío y Valme, según informó el Ayuntamiento de Sevilla.
En el lugar de los hechos fueron atendidas 25 personas: 19 residentes, dos monitores y cuatro policías. Los ancianos dados de alta y los que no requirieron traslado hospitalario fueron recogidos por sus familiares, excepto uno de ellos, que fue trasladado a la residencia Nuestra Señora del Carmen, situada en la misma calle que el centro siniestrado, ya que sus allegados no residen en Sevilla.
La consejera andaluza para la Igualdad y Bienestar Social, Micaela Navarro, aseguró ayer que el centro geriátrico "cumplía todos los requisitos" de funcionamiento. Tras visitar a tres de los heridos en el Hospital Virgen del Rocío junto al presidente andaluz, José Antonio Griñán, la consejera indicó que la residencia "tenía una autorización provisional de funcionamiento", fue inspeccionada en septiembre de 2009 y estaba pendiente de confirmar los requisitos exigidos en marzo de 2010.
El Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, ha abierto una investigación de oficio con el objetivo de "clarificar qué ha pasado y para ver si las administraciones han actuado como tienen que actuar". Por su parte, el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, ha decretado tres días de luto oficial, y destacó que los bomberos tardaron 4,5 minutos en llegar hasta la residencia tras ser alertados.
La policía científica barrió "centímetro a centímetro" la habitación individual donde se iniciaron las llamas, ubicada en la segunda planta del edificio y en la que habitaba la prima de la dueña del asilo. Esta mujer falleció carbonizada, mientras que el resto de ancianos perecieron por inhalación de humo.