I. CABANES/T. DOMÍNGUEZ VALENCIA
"Menos mal que estaban allí estas personas. Están vivos gracias a ellos", confiesa Vicenta, propietaria del piso de la calle Palleter de Valencia donde ayer por la mañana se originó un importante incendio cuando su madre, de 76 años, y su marido, de 37, se encontraban durmiendo en su interior. La fortuna hizo que un grupo de podadores del Ayuntamiento de Valencia estuviera trabajando a escasos metros del fuego con una grúa con cesta extensible de 14 metros. Su rápida intervención evitó lo que podía haber sido una tragedia.
Así, pese a lo espectacular de las llamas y los numerosos destrozos materiales causados, el fuego se saldó con sólo cinco intoxicados por inhalación de humo, quienes fueron trasladados a distintos hospitales. Entre ellos dos policías nacionales, quienes quedaron atrapados en el quinto piso de la finca tras acudir a socorrer a los vecinos del inmueble. Los agentes tuvieron que retirar a pulso un vehículo que entorpecía los trabajos de rescate.
La única víctima mortal del siniestro fue "Chiqui", uno de los gatos de la propietaria del inmueble. Sus otros dos perros fueron rescatados, junto con su marido y su madre, por los valientes podadores, según explicó Vicenta.
El fuego se originó, por causas que se desconocen, a las 9.15 horas de ayer en el tercer piso del número 57 de la calle Palleter de Valencia, cuando Sergio y su suegra, de 76 años, se encontraban todavía durmiendo. "No me lo explico, cuando me he ido a trabajar no había nada y cuando se ha ido mi hija tampoco", relata la dueña de la vivienda. "Mi marido ha visto salir humo y ha ido corriendo a despertar a mi madre", añadió.
La vivienda, formada por dos pisos unidos, cuenta con un patio interior justo en el centro de la misma. "El deslunado actuó como chimenea e hizo saltar todos los cristales de las ventanas que daban al patio", explicó Natalia Dutor, inspectora de Bomberos. De ahí, que muchos vecinos aseguraran haber escuchado una explosión.
"Estábamos esperando que dejara de llover cuando vimos salir humo de la casa", relató Salvador, uno de los operarios de la brigada de poda de árboles del Ayuntamiento. "Hemos puesto la grúa y situado la cesta para sacar a las dos personas que estaban en el balcón", añadió. "He cogido a la mujer y me la he cargado como un tronco", apuntó Kiko, otro de los trabajadores. "Estaba muy mal, no hubiera aguantado mucho más", aseguró el operario.
Los bomberos evacuaron a tres personas más, uno de ellos un hombre de 86 años.
El fuego arrasó todo el piso. "No ha quedado nada", apuntó Vicenta, "pero lo importante es que están vivos".