R. LAGUNA VALENCIA
"No culpable". Éste fue el veredicto emitido por el tribunal popular de la Audiencia Provincial de Valencia tras un juicio en el que el acusado declaró que golpeó dos o tres veces con el televisor en la cabeza a su compañero de celda, en el centro penitenciario de Picassent, al creer que era Satanás. Es más, Alfonso T. D., diagnosticado de esquizofrenia paranoide, afirmó que el fallecido, Jacinto G. B., no era él en ese momento, sino un muñeco "porque mi padre, Bruce Lee, no me habría permitido matarlo".
El jurado apreció en su veredicto la eximente completa de enajenación mental y le declaró no culpable al ser una persona inimputable dada su demencia, por la que ha cumplido prisión durante la mayor parte de su vida desde que mató a su madre e intentó matar a su padre.
El jurado estimó que, efectivamente, había cometido un delito de homicidio pero no era responsable de ello, por lo que pidió una medida de seguridad de un máximo de 15 años de internamiento psiquiátrico. De otro lado, también se declaró probado que el centro penitenciario cumplía con todas las medidas de seguridad para proteger a la víctima, ya que compartía celda con un tercer preso que se encargaba de limpiarle, ya que se estaba impedido, y porque el acusado estaba en tratamiento psiquiátrico.
Ocurrió en marzo de 2008 cuando el acusado oyó voces que le pedían que golpeara a Jacinto, del que "no tenía nada en contra porque era un pobre hombre".