R. LAGUNA VALENCIA
La última sesión del juicio por el asalto al chalet de los Ferri no se vio exenta de polémica. Tras varias semanas de juicio, saltaron las chispas y la presidenta del tribunal de la Audiencia de Valencia expulsó de la sala a la hermana de uno de los asaltantes fallecidos por amenazar a la familia de Francisco Ramírez, procesado también al resultar muertos a tiros dos de los 12 atracadores. "Terminaréis como él", dijo cuando salía de la sala escoltada por un agente.
Fue el turno de las defensas. Algunos de sus clientes llegaron ayer con mascarillas al haberse contagiado de varicela en prisión. Durante todo el día fueron repitiéndose los argumentos: dilaciones indebidas, identificaciones dudosas, contaminación del procedimiento... Los letrados llegaron a insinuar connivencia entre la Guardia Civil y el juzgado de Xàtiva con Francisco Ramírez.
Todos pidieron una reducción de las penas, negando los delitos de violencia con intimidación -"la pistola se vende en las juguetería"-, falsificación, tenencia ilícita de armas, detención ilegal -"le desataron después"-. Y pusieron en tela de juicio las escuchas telefónicas y la identificación de los numerosos teléfonos que iban pasando de mano en mano.
Al final, se intentó demostrar que ninguno de los que se sentaban en el banquillo de los acusados participó en el asalto. Como se suele decir, "la culpa se la echaron al muerto". Y así fue, porque todos dirigieron las pruebas hacia los dos asaltantes fallecidos -era elemental que estuvieron allí- y hacia otros dos no identificados, además de un tal "Arnulfo", que despertó la hilaridad de los presentes en la sala. Al parecer, éste fue llamado a declarar como imputado y se le dejó en libertad. Nunca más se le encontró. Por supuesto, también estuvo allí.
Tampoco el abogado acusado tuvo ninguna participación como inductor e ideólogo del asalto, "sólo porque estuvo en el chalet y tenía los planos para su venta".
El asalto al chalet de la familia Ferri, ocurrido en Canals el 4 de enero de 2006, ha quedado visto para sentencia. El tribunal ponderará si Ramírez actuó en legítima defensa cuando disparó contra los atracadores que habían entrado en su chalet para robar. Y también decidirá si hay suficiente prueba para condenar a los acusados como autores del asalto.