T. DOMÍNGUEZ VALENCIA
La reducción general de la delincuencia en toda España fue especialmente acentuada en la provincia de Valencia, donde el descenso registrado en 2009 respecto a un año antes fue del 8,6 por ciento, casi el doble que en el resto de la Comunitat, donde el decrecimiento fue del 6 por ciento.
En términos de tasa de criminalidad -faltas y delitos por cada mil habitantes-, las plantillas policiales de Valencia también salen victoriosas. El año pasado, la tasa se situó en 58,6 puntos, tres décimas por debajo de la media de la Comunitat Valenciana y 5,5 puntos menos que el año anterior. Por tanto, el descenso ha sido mucho más elevado que el registrado, de media, en todo el país (3,7).
En cuanto al balance de la década, la fotografía del panorama delictivo de Valencia es la misma que en la Comunitat y que en España: el número de delitos que se denuncian hoy son los mismos que hace diez años. Es más, pese a la entrada en vigor en 2007 de la nueva ley de seguridad vial, que ha convertido en delito actos que antes no lo eran, la reducción entre ese año y el 2009 ha sido brutal: un 18,4 por ciento.
Ello ha sido posible, entre otras razones, por el crecimiento de delitos esclarecidos -un 3,1% más que en 2008-. Es más, la policía nacional y la Guardia Civil de Valencia resuelven un 1,4 por ciento más de casos que sus colegas de Alicante y Castelló.
Por último, los delitos contra el patrimonio fueron los que más se redujeron (12%), sobre todo la sustracción de vehículos (-27,6%) y los hurtos (-16,5%).