D. P. ORIHUELA
"Ha sido un rayico de luz. Nosotros hemos estado peleando 15 años. No entendíamos cómo, habiendo las pruebas que había, nadie, ni jueces, ni Guardia Civil veía que había sido premeditado", explica Teresa Espinosa. Y es que Joaquín R. P. contrató siete seguros en los primeros ocho meses de casado a nombre de su esposa, María del Mar Espinosa. Murió en un accidente de tráfico provocado. Su marido prendió fuego al coche con ella dentro. Luego intentó cobrar la prima que sumaba casi dos millones de euros. La Audiencia de Valencia le ha condenado ahora, en la segunda vista oral, a 14 años de prisión.
La cuenta atrás en la vida de María del Mar comenzó el día en que se casó con Joaquín. Y a decir de Teresa, aquél fue probablemente el día más feliz en la vida de su hermana. Lo había conocido pocos meses antes en algún local de ocio. De Albatera él. Ella, de Orihuela. Tenía 24 años.
Nadie en la familia pensó nada extraño. Él se mostraba discreto, serio. Seis meses después, María del Mar dejaba atrás su casa de siempre en la calle Barrio Nuevo. Casa humilde, trabajadora y familiar. Doce hermanos. Teresa recuerda que "él tenía doble personalidad. Se fue integrando poco a poco en la familia. La llevaba como una reina. Fue feliz en ese tiempo", recuerda.
"Ella quiso casarse deprisa y corriendo. Mi hermana era una persona muy noble e inocente. Casi intentó casarse a escondidas y nos enteramos por una vecina. Somos una familia muy unida y decidimos que preparábamos la boda. Él la apretaba", rememora.
El accidente, ocho meses después. La intencionalidad de la muerte de María del Mar pasó desapercibida para todos. Menos para la familia, claro. Entonces nada sabían de seguros ni de pólizas. A partir de ahí, las dudas, atar cabos y un largo túnel, "frío y oscuro" como dice Teresa, del que han salido "quince años después, al verle condenado". Sienten que Nati, su madre, ya no pueda compartir esta satisfacción. Falleció el pasado mes de septiembre a los 74 años.
Otros casos sin resolver
"Estamos contentos. Pero queremos animar a la gente porque hay tantísimos casos. Y no hace ni falta salir de este pueblo, de Orihuela, para hablar de otros casos sin resolver..., casos por tratarse de gente muy humilde, por no poder pagar ni a un abogado, no se esclarecen".
Porque esta familia ha vivido todo este duelo en la intimidad. Disfrazada de accidente, la de María del Mar fue una muerte callada. Como dicen sus hermanos que era ella. Reservada. No hubo condena social. No hubo manifiestos, ni solidaridad colectiva. Nadie se concentró ni pidió justicia para ella. Hasta los informes de la Guardia Civil hablaban de un "posible" accidente de tráfico.
Quince años han hecho falta para iluminar la historia de María del Mar, esa chica de ojos claros y mirada transparente como el agua que aparece en en sus fotografías. Quince años para escribir por fin, un final.
"Yo sé que él va recurrir. Va a ir al Supremo, pero esperemos que se ratifiquen los 14 años de condena. Es un caso increíble. Tenemos miedo de que todo se vuelva a repetir, pero seguiremos mientras nos quede resuello", afirma Teresa. Que el día después de enterrar a su mujer, Joaquín ya acudiera para reclamar los seguros que había suscrito poco tiempo antes puso en alerta a las aseguradoras.
"Ella no sabía nada de las pólizas. Nosotros nos fuimos enterando después de que la tenía engañada y que ella en alguna ocasión no llegó a presentarse a firmar los papeles en la oficina de la compañía. Los firmaba en casa. Sólo una compañía detectó algo extraño y se negó a suscribir más seguros con ellos", rememora la familia. Joaquín intentó cobrar los casi dos millones de euros suscritos, pero sólo pudo hacer efectiva una póliza. El resto de las compañías inició una investigación que ha tardado 15 años en dar sus frutos. d. p.orihuela