Los vecinos explicaron ayer a este diario que Juan había comprado el chalé "hace unos seis años" y que vivía con el chico al que había presentado como su sobrino desde hacía mucho tiempo. Las personas que residen en las proximidades del chalé incendiado ayer coinciden en señalar que Juan era una buena persona y que tanto él como el joven, Pedro, mantenían una relación "correcta y buena" con el resto de vecinos. Al parecer, el dueño del chalé asesinado casi con toda seguridad a primera hora de la tarde del miércoles trabajaba o regentaba una agencia inmobiliario en un municipio de l'Horta, si bien este periódico no pudo confirmar ayer esta información. v. contrerasriba-roja