S. PITARCH VALENCIA
El juez dejó ayer a mediodía en libertad al único detenido, aunque sólo por presuntas amenazas, en el caso de la muerte de un hombre de 42 años, Raúl R.C., quien falleció tras precipitarse por la ventana de su habitación, ubicada en un quinto piso de una finca sita en el número 240 de la calle San Vicente de Valencia.
El joven de 20 años, M.F., era hermano de una inquilinas del fallecido y fue detenido por la policía tras el testimonio de una vecina, que aseguraba que Raúl R.C. le había contado que había sido amenazado por él. Aunque el caso no tenía relación con su muerte, investigada por el Juzgado de Instrucción Número 2 de Valencia, M.F. pasó la noche en prisión por presuntas amenazas, según Pilar Luján, su abogada.
Ayer, prestó declaración ante el magistrado del Juzgado Número 3 de Valencia que lo dejó en libertad a las 14.30 horas. En su declaración, M.F., aseguró que tenía una «buena» relación con el fallecido y que eran «amigos desde hace tres meses».
El joven era hermano de una de las inquilinas del fallecido que vivía con su pareja y su hija pequeña en una habitación subarrendada a Raúl R.C., propietario del contrato de alquiler. La policía halló una carta de suicidio en la habitación de Raúl, por lo que las hipótesis de la policía apuntan directamente a que se quitó la vida voluntariamente. Aun así, todavía se está investigando.