T. DOMÍNGUEZ VALENCIA
La policía nacional detuvo en la madrugada del martes a dos hombres acusados de haber secuestrado y agredido a varias personas en lo que, al parecer, era el asalto a una vivienda del distrito de Russafa. Cuando la policía llegó al piso, los presuntos ladrones, que llevaban una navaja y un garrote, ya habían acumulado numerosos objetos de valor y algo de dinero en metálico en una maleta.
Los hechos, según informó ayer la Jefatura Superior de Policía de Valencia, sucedieron en torno a la una de la madrugada del martes pasado. La central del 091 recibió una llamada efectuada desde un teléfono móvil en la que una de las víctimas pedía auxilio tras informar de que dos hombres la mantenían retenida junto a otras cinco personas en el interior de su vivienda.
Varias patrullas acudieron enseguida. Al llegar, fue la propia denunciante quien les franqueó la puerta. Cuando los agentes accedieron al interior, se toparon en el pasillo con los presuntos ladrones, justo en el momento que guardaban varios objetos en una maleta. Lejos de amilanarse, se abalanzaron sobre los policías y trataron de agredirles, por lo que tuvieron que emplear la fuerza para reducirlos y colocarles los grilletes.
En la bolsa donde acumulaban el botín, los agentes encontraron varios ordenadores portátiles, teléfonos móviles y algunos dispositivos electrónicos de pequeño tamaño. Además, uno de los detenidos llevaba en un bolsillo del pantalón 310 euros que, según las víctimas, les habían quitado momentos antes.
Una de las mujeres retenidas explicó a los policías que los asaltante habían accedido a la casa después de agredirla y empujarla cuando ella se disponía a entrar en el domicilio. Una vez en el interior, y pese a que ya les habían visto el rostro, los supuestos asaltantes se colocaron sendos pasamontañas y unos guantes para evitar dejar sus huellas en la casa. Además de las prendas usadas como disfraz, los agentes recuperaron el garrote y la navaja, que estaban escondidos en una habitación.
La policía no informó ayer de si asaltantes y víctimas se conocían con anterioridad.