L. OCHANDO VALENCIA
Cinco atracos a farmacias del distrito valenciano de Trànsits en una sola semana antes de ser apresados por la policía nacional. El modus operandi, siempre el mismo. Dos hombres de 51 y 59 años entraban a los establecimientos cubiertos con una gorra roja, y con una bandolera y un bolso al hombro para guardar el botín. Pistola en mano uno, y con un spray de autodefensa el otro, amedrentaban a los empleados hasta que les proporcionaban lo que querían, el dinero de la caja. Sus atracos eran frecuentes y, entre el 19 y el 26 de julio, hasta cinco farmacias fueron blanco de sus delitos.
La policía de la comisaría de Trànsits comenzó a recibir denuncias de los robos perpetrados en su distrito y, los agentes del grupo de la Policía judicial comenzaron una investigación para tratar de encontrar a los ladrones de la banda de la gorra roja.
Los cacos, que habían conseguido eludir a la Justicia durante siete días, cometieron un error fatal que les llevó a los calabozos. Ambos, muy seguros de poder salir indemnes, volvieron a una de las farmacias que ya habían atracado. Por qué lo hicieron es una incógnita, tal vez porque ya la conocían o tal vez por pura soberbia del que se cree invencible, pero fue allí donde los agentes de la policía nacional les dio caza tras siete días y cinco atracos.