S. PÉREZ/S. PITARCH GANDIA/VALENCIA
Las jornadas de ayer y el viernes fueron muy prolíficas en lo que se refiere a la lucha contra el narcotráfico en la Comunitat Valenciana. La Guardia Civil de Tavernes de la Valldigna detuvo en la madrugada del sábado a cinco personas con 400 kilos de hachís mientras desembarcaban la droga desde una lancha semirígida a la playa, según ha podido saber Levante-EMV de fuentes de toda solvencia. Además, agentes de la Benemérita se incautaron el viernes de 96 kilos de cocaína cuando realizaban un control rutinario en una contenedor de carga en el puerto de Valencia, informaron desde el Instituto Armado.
Así, una operación de la Guardia Civil acabó con cinco detenidos en la playa de Tavernes de la Valldigna cuando se disponían a desembarcar de una lancha semirígida veinte fardos de hachís de unos veinte kilos cada uno. Esta cantidad de droga hubiera alcanzado en el mercado hasta dos millones de euros. La detención se produjo a las cuatro de la madrugada y en estos momentos las diligencias se instruyen en el Juzgado de Cullera, donde pasaran a disposición judicial los arrestados después de declarar, según confirmaron las mismas fuentes. La playa de Tavernes de la Valldigna suele ser una zona donde los narcos abandonan droga.
Por otra parte, la Unidad de Análisis de Riesgos de la Aduana de Valencia, formada por personal de la Aduana y Guardia Civil de Valencia, realizaron una inspección de un contenedor el pasado viernes, 3 de septiembre, en cuyo interior se descubrieron cuatro petates con 96 kilos de cocaína. El recipiente de hierro, que estaba cargado con palmitos y procedía de Costa Rica, tenía como destino Valencia, según informó la Guardia Civil en un comunicado de prensa.
Esta cocaína requisada hubiera tenido un precio en el mercado negro superior a los siete millones de euros, más de 1.100 millones de pesetas. La droga fue descubierta en una de las inspecciones administrativas que habitualmente realiza la Unidad de Análisis de Riesgos de la Aduana de Valencia.