Dos guardias civiles, dos policías locales, varios directivos de empresas, un sinfín de parados y hasta un jardinero que guardaba fotos de dos menores de su propia familia "en actitud sexual". Son parte de los detenidos e imputados de la última, hasta ahora, macrooperación de la Brigada de Delitos Tecnológicos (BIT) de Madrid, y que ha permitido detener a 57 personas -ocho de ellas en Valencia, Alicante y Castelló- e imputar a 47 más -seis en Valencia-.

Para llegar a ello, los agentes rastrearon el espectro español de internet durante cuatro días en busca de 857 archivos de contenido sexual con menores. En ese tiempo, fueron analizadas 20.000 conexiones. En 125 de ellas, los usuarios se bajaron entre 3 y 5 de los archivos sospechosos. Todos ellos, según explicó a Levante-EMV uno de los responsables de la operación, se habían descargado esos vídeos por completo y en todos los casos los archivos tenían nombres explícitos relacionados con la pornografía infantil. Algunos, incluso de "extrema dureza".

Aún así, y para hilar más fino, los agentes descartaron 21 cibernautas en los que podía caber alguna duda. A los 101 restantes, se les localizó a través de las IP utilizadas en las descargas y se involucró a 400 agentes de las 36 plantillas policiales en cuyo territorio se había producido el delito, entre ellas, las de Valencia, Alicante y Castelló.

La operación Nordic -bautizada así porque la BIT ha utilizado una nueva aplicación informática desarrollada por criminólogos noruegos llamada NordicMule- ha supuesto realizar, en tres días, 97 registros en pueblos y ciudades de 32 provincias.

La policía ha realizado en este caso un estudio por edades, que revela que la mayoría de "ciberpedófilos" se sitúan en la franja entre 30 y 40 años de edad. En esta ocasión, y por primera vez desde hace tiempo, no hay ningún menor de edad entre los implicados, lo que ha sido aplaudido por la policía.