IGNACIO CABANES VALENCIA
La vida de Regaliz ha estado marcada por violentas peleas clandestinas. En él todavía se aprecian las cicatrices de guerra de estas encarnizadas batallas con otros perros que sangran y muerden por el mero disfrute de los aficionados a esta práctica ilegal. A principios del mes pasado, tras un año apartado de este mundo de violencia, unos ladrones decidieron llevárselo por la fuerza de la Protectora de Animales de Valencia para utilizarlo supuestamente como "sparring" con otros canes de presa más jóvenes.
Días después del robo el animal fue encontrado por la policía en un descampado del barrio de Torrefiel, con claros signos de haber sido utilizado en peleas ilegales, según explicaron las fuentes consultadas por este periódico. Al comprobar que se trataba del pitbull robado en la protectora el perro fue devuelto al centro de Benimàmet donde ahora se recupera de sus heridas.
El robo se produjo el pasado 6 de marzo cuando una o varias personas entraron en la Sociedad Valenciana Protectora de Animales, situada en el camino Nuevo de Paterna, tras forzar varias puertas. Eran aproximadamente las 23.30 horas de la noche cuando los ruidos alertaron a los trabajadores del centro, quienes estaban en ese momento celebrando una reunión con la junta directiva.
"Cuando salimos sólo vimos correr a un hombre de espaldas y cómo saltaba la valla", explicó una trabajadora de la protectora. "Pensábamos que se habían llevado varios perros, pero sólo se llevaron a Regaliz", apuntó.
Tras comprobar las jaulas de los animales confirmaron que el candado de una de ellas había sido forzado y que los autores del robo sólo se habían llevado a este perro de presa. Regaliz, de raza pitbull y de unos nueve años de edad, no era ni mucho menos el perro más valioso que en ese momento tenía la protectora por lo que los trabajadores sospechan que los ladrones sabían que ya había sido utilizado en peleas de canes y lo querían para entrenar a otros perros más jóvenes.
"Como es ya mayor seguro que lo querían de sparring", apuntó una trabajadora. De hecho, el animal fue localizado días después abandonado en una zona donde se sospecha que se hacen peleas de perros. "Tenía cortes y andaba con dificultad", explicó otra trabajadora de la protectora.
Regaliz llevaba un año en el centro de Benimàmet donde poco a poco le habían hecho olvidar sus años como perro de pelea. "El tiempo que ha estado aquí ha sido un perro muy sociable", apuntaron estas mismas fuentes.
Tras este robo las medidas de seguridad de la Protectora de Animales de Valencia se han reforzado. Así se ha colocado una cámara enfocando a los perros de presa para evitar hechos similares.