LEVANTE-EMV VALENCIA
La Audiencia Provincial de Valencia ha confirmado una condena de cuatro años de cárcel para un recluso del centro penitenciario de Picassent que se dedicaba a vender pastillas a otros reos dentro de la prisión.
Los hechos se produjeron en octubre de 2008 cuando funcionarios de la prisión valenciana cachearon al condenado en su celda y le encontraron en el bolsillo un bote con 91 comprimidos de alprazolam, un medicamento que actúa sobre los estados de ansiedad, que el recluso distribuía en prisión.
El preso fue condenado por un delito contra la salud pública a cuatro años de prisión y una multa de 751 euros en una sentencia de septiembre de este año. El acusado recurrió la sentencia alegando que no quedó demostrado que las pastillas le pertenecieran pero la Audiencia de Valencia ha desestimado dicho recurso.