El fiscal pide 5 meses de cárcel para dos hombres que, presuntamente, fueron sorprendidos cuando serraban uno de los famosos toros de Osborne -cuya silueta está considerada Bien de Interés Cultural (BIC)- a las afueras de Santa Pola (Alicante) con la intención de vender el metal como chatarra.

Fuentes del caso han informado a Efe de que los acusados, el español Antonio M.J. y el portugués Leonel P.V., fueron sorprendidos sobre las 21.00 horas del 20 de mayo de 2007 cuando empezaban a desmontar y a cortar la conocida valla publicitaria propiedad del Grupo Osborne SA situada junto a la carretera N-332 a la altura de las salinas de Santa Pola.

Cuando se hallaban en plena faena y trataban de introducir los trozos en una furgoneta, llegó una patrulla de la Policía Local para evitar el expolio de uno de los poco más de noventa toros de Osborne situados junto a las carreteras españolas.

Además de los 5 meses de prisión por un supuesto delito de hurto en grado de tentativa, el ministerio público solicita una indemnización de 4.291,8 euros, cifra en la que está tasada la valla publicitaria pese a que los daños ocasionados ascienden a 8.504,25.

El juicio por estos hechos ha sido fijado para la próxima primavera en el Juzgado de lo Penal número 1 de Elche, después de que ayer quedara aplazado.

El toro de Osborne nació en 1957 diseñado por el publicista ya fallecido Manuel Prieto y fue fabricado en chapa galvanizada en un taller del Puerto de Santa María (Cádiz).

La inmensa mayoría de estas vallas, como la de Santa Pola, pesa unos 4.000 kilogramos con una superficie de 150 metros cuadrados y una altura de 13,13 metros, dimensiones que permiten su visualización a larga distancia.

Aunque la Ley de Carreteras de 1988 inicialmente previó su retirada por ser un elemento publicitario, años después se permitió su permanencia al catalogarse como un elemento de valor decorativo e integrado en el paisaje. EFE

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