Europa Press, Cádiz
Investigadores de la Dirección General de la Policía y agentes de la Dirección Adjunta de Vigilancia Aduanera (DAVA) han desarticulado una organización internacional que introducía y distribuía grandes cantidades de hachís en Andalucía, Extremadura y Valencia, a través un novedoso método consistente en cargar en alta mar barcos de pesca que recibían la droga de lanchas rápidas que acudían desde el sur de las costas marroquíes. Luego, la droga era trasladada hasta las costa españolas donde era almacenada en lugares específicos de seguridad a la espera de ser distribuida.
En la operación, denominada «Lora», fueron detenidos dos españoles y tres marroquíes y se incautaron dos toneladas de hachís. La organización estaba integrada por personas de nacionalidad marroquí y española. A través de las investigaciones desarrolladas por los agentes policiales, se llegó al conocimiento de que uno de los integrantes de la misma era propietario de dos embarcaciones, un buque pesquero y una embarcación de recreo dotada de un motor de gran potencia, y que se dedicaba tanto al transporte como al almacenamiento del estupefaciente. Para ello, contaba con la colaboración de un hombre, con domicilio en Ceuta, proveedor del hachís que esta red delictiva pensaba distribuir.