Levante-EMV/Efe, Valencia/Madrid
Un agente de la Guardia Civil destinado en el acuartelamiento de Gandia se presentó uniformado sobre las nueve de la mañana de ayer en un bar del polígono industrial de Real de Gandia y, supuestamente, disparó su arma reglamentaria y agredió a un camionero que en ese instante estaba almorzando.
Según informaron a Efe fuentes del instituto armado, el guardia civil hirió al transportista golpeándolo en la cara con la culata de su arma, con la que también efectuó al menos un disparo, causado aparentemente por motivos personales. La Guardia Civil ha informado que «el agente sí llegó a disparar su arma, una o dos veces, y se está intentando aclarar si fue con intención intimidatoria u otra».
Testigos consultados por Levante-EMV señalaron que «entró en el bar y le dijo: sal fuera que me has arruinado la vida» explicando igualmente que «el guardia y su mujer son amigos del matrimonio compuesto por el camionero y su mujer, incluso han salido muchas veces juntos. Al parecer, se están separando y el guardia se ha ofuscado que la culpa es del amigo camionero». Los amigos del camionero herido señalaron que la esposa del agente del instituto armado ha sido cobijada por la mujer del transportista.
Los hechos ocurrieron fuera del bar y en una pared contigua y en la acera quedó una gran mancha de sangre a consecuencia de las heridas que le causó el agente al camionero en la cabeza.
Rápidamente acudieron al lugar de los hechos diez dotaciones de la Guardia Civil, lo que causó sorpresa a los centenares de conductores que utilizan la carretera de entrada y salida a Gandia por la antigua C-320. Una ambulancia trasladó al camionero herido al hospital Francesc de Borja mientras el agente acudía por su propio pie al cuartel de Gandia para prestar declaración sobre lo sucedido. Ayer tarde pasó a disposición del juez de guardia.