M. J. Ros, Valencia
Un simple complemento -sea un collar extralargo resbalando elegantemente por el escote, o unos llamativos pendientes columpiándose por el lóbulo de la oreja, o un surtido de pulseras abrazando la muñeca- puede llegar a alcanzar un alto coste en el mercado en función de la firma que lo comercialice. Los conocidos como ositos de Tous, presenten en mil y un artículos bajo una amplia variedad de materiales (si bien en osito clásico es de plata de ley) han tenido un apabullante éxito, pero su precio no está al alcance de todos los bolsillos, lo que hace que sea una de las marcas más atractiva para los falsificadores.
Ositos en el escaparate
Conscientes de ello, los dueños de una tienda de complementos de la avenida Barón de Cárcer de Valencia llenaron sus escaparates de estos tiernos y adorables animalitos por el módico precio de 35 euros, cuando una pieza original suele rondar los 200. Este detalle no pasó desapercibido para los agentes del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Policía Local de Valencia. Al mediodía del jueves, los policías municipales -provistos de la correspondiente orden de registro- accedieron al interior del establecimiento. La confirmación de sus sospechas no tardó en llegar. En el sótano de la tienda se apilaban un total de doce planchas cuya utilidad no era otra que la de falsificar estos ositos para adherirlos a collares, anillos, pendientes o pulseras, que lucirían radiantes en sus escaparates. Tras el hallazgo, los policías decomisaron un total de 240 piezas de bisutería e identificaron a los propietarios del negocio.
En Valencia, los artículos de la familia Tous -que tienen mucho éxito entre los jóvenes- tan solo se pueden encontrar en su tienda de la galería de Juan de Austria y en varios stands repartidos por los distintos Corte Inglés capitalinos.