Un informe de la Dirección General de Tráfico ha revelado que en 2006 se produjeron en España 158 accidentes provocados por conductores que circulaban en sentido contrario.
Del análisis de estos 158 siniestros, en los que se vieron implicados 344 conductores, se desprende que no se trata de automovilistas suicidas, sino que en esta clase de accidentes confluyen distintos factores como la noche, la fluidez del tránsito y el consumo de alcohol. En un total de 154 siniestros fallecieron 35 personas y hubo 65 heridos graves, lo que representa más del 65 por ciento.
29 de los conductores que circulaban en sentido contrario lo hacía con niveles de alcohol en aire espirado por encima de los niveles permitidos, lo que representa casi un 20 por ciento, y también es significativo el número de extranjeros que han protagonizado esos incidentes. Los varones fueron mayoría: algo más de ocho de cada diez conductores hombres protagonizaron este tipo de siniestros.