Voro Contreras, Valencia Según fuentes del cuerpo de bomberos, seis personas recibieron atención sanitaria, ya fuese por inhalación de humo o por ataques de ansiedad, y hasta cinco vehículos de extinción de incendios estuvieron trabajando durante un par de horas para sofocar las llamas.
Pero además del efecto del fuego sobre la vivienda y de los seis heridos de diversa gravedad, los hechos acaecidos ayer podrían haberse convertido en tragedia cuando los tres habitantes de la casa siniestrada a punto estuvieron de saltar al vacío desde su balcón -situado en la cuarta planta del número 6 de la Plaza Manuel Sanchis Guarner- cuando se vieron cercados por las llamas. Según explicaron los bomberos que acudieron al suceso, el incendio había alcanzado tal virulencia que había causado un agujero de grandes dimensiones en la pared lateral del inmueble. Y las llamas, iniciadas en una de las estancias al parecer por un cortocircuito, habían ido destruyendo la casa, por lo que sus habitantes, procedentes de la República del Congo, buscaron refugio en el balcón. Llegó un momento en que ya no había más salida que el vacío, y las tres personas estuvieron a punto de saltar. Pero en el último momento, y por indicación de los vecinos, lograron pasar al balcón de la casa de al lado, desde donde fueron puestos a salvo por los bomberos.
Uno de los heridos, un hombre de 36 años, intoxicado por inhalación de humo, tuvo que ser trasladado al Hospital Doctor Peset, y otros tres, una mujer de 32 años y dos hombres de 30 y 32, fueron atendidos en el lugar del siniestro. Los bomberos añadían ayer otros dos vecinos del inmueble afectado que recibieron atención médica por una crisis nerviosa. Al lugar de los hechos, donde según los testigos, las llamas provocaron una columna de humo que se elevó a varios metros de altura por encima de la finca, se desplazaron cinco vehículos del Parque sur de Bomberos, así como un SAMU y dos Soportes Vitales Básicos.
A mediodía, los habitantes de la casa siniestrada, en la que vivían alquilados, pudieron volver al lugar de los hechos para comprobar que el fuego había destruido todas sus pertenencias. Tal era su desesperación que nada más salir a la calle una de estas personas sufrió un ataque de ansiedad y cayó desplomada al suelo, mientras sus compatriotas intentaban reanimarla.