Paco Cerdà, Xàtiva
No está ágil en las contestaciones y su voz refleja cansancio a través del teléfono, pero es suficiente para que el pequeño afirme: «No sé cómo se le ocurrió», en referencia a la decisión de su tío abuelo Miguel de ascender con él por las escarpadas zonas de esta montaña.
El último parte médico confirmaba ayer las sensaciones de Francisco Manuel. El niño «evoluciona favorablemente» de sus escoriaciones y contusiones, entre ellas una en el hombro derecho y otra craneal. Pero su estancia en el hospital se alargará hasta mañana como medida de precaución, según informaron ayer fuentes del centro hospitalario.
La madre del pequeño, Manuela Serrano, explicó ayer a Levante-EMV que su hijo pasó bastante bien su primera noche en el hospital. «Se ha movido mucho, y de vez en cuando movía las manos como si quisiera apartar algo» relataba ayer Manuela. «Pero aunque tiene un ojo hinchado y derrames por la caída que sufrió, ya está mejor e incluso va andando por la habitación», añade la madre.
¿Pasaste miedo por la noche, Francisco Manuel «Sí», responde el chaval, aunque la verdad es que no recuerda nada de lo sucedido durante las horas en las que más de 200 vecinos de la Font de la Figuera y un amplio dispositivo policial lo buscaba por el monte.
Este «campeón», como lo llamó ayer la pediatra que lo visitó, ha hecho pasar «un susto de muerte» a sus padres, en palabras de Manuela. Pero ambos están contentos de que todo acabara bien y lo atribuyen, sin dudarlo, a «un milagro».