14 de mayo de 2017
14.05.2017
Opinión | Desarrollo de negocio

Innovación push-pull

Las pequeñas y medianas empresas no pueden quedarse atrás en los procesos de innovación como estrategia de creación de ventajas competitivas. Deben impulsar la innovación orientada a mercado

14.05.2017 | 04:15

Las pequeñas y medianas empresas no pueden quedarse atrás en los procesos de innovación como estrategia de creación de ventajas competitivas. Deben impulsar la innovación orientada a mercado. En ese proceso aparece el concepto «Pull»: la innovación debería ser un proceso desde la investigación y concepción interna guiada por las señales del mercado o en cambio, el concepto «Push»: la innovación debería ser «empujada» desde la permeabilidad de la empresa al exterior.

La realidad nos demuestra que la generación de la innovación se halla distribuida en muchos casos en distintos agentes externos (Push): clientes, proveedores, otras empresas, administraciones públicas, universidades, etc. La innovación no tiene porqué ser un fenómeno exclusivamente propiciado desde el interior (Pull) con grandes estructuras de investigación, si no que puede ser un proceso más de respuesta de la empresa a su entorno socioeconómico y tecnológico (Push).

No obstante, avanzar hacia una cultura de la innovación Push requiere múltiples exigencias y cuestionamientos y es imprescindible la intencionalidad (no va a surgir naturalmente y, si surge, los resultados son pobres), la planificación en su implementación y una actitud proactiva, orientada a resultados y al cambio.

Y por supuesto, la responsabilidad de esa respuesta no es única en la empresa. El responsable o director de innovación no es la persona que ha de innovar en la empresa, es la persona que ha de dinamizar los grupos de trabajo y los proyectos de innovación, así como generar las variables y las condiciones que propicien esa permeabilidad al entorno y todos los agentes económicos y tecnológicos.

Hay que conocer otras empresas en otros mercados geográficos y sectores que hacen de iniciadores de innovación en otros mercados cada vez más globalizados e interconectados a través de contactos, encuentros, foros y sobre todo la red de redes, internet. Por eso hoy los procesos de Aceleración Corporativa son un buen vehículo de innovación Push en las empresas.

La idea es tener organizaciones más abiertas a ver lo que ocurre en el exterior, estudiar a otros agentes, otros mercados y reinterpretarlo internamente en procesos de innovación en nuestros modelos de negocio. Si no tenemos recursos y estructura para procesos Pull (como suele ocurrir en la mayoría de las pymes) hay que apostar más por modelos Push, que nos permitan ver e interiorizar los avances e innovaciones que hay fuera.

Usando el símil de lo que pasa en el competitivo mercado de la moda, necesitamos «Coolhunter» o «cazatendencias» (personas que observan a ciertos segmentos más innovadores, ciertos grupos, ciertos lugares, ciertos países, ciertos webs, ciertos foros,..) que han dado en la anticipación esas ventajas competitivas a cadenas como Zara o Mango para ganar más velocidad y acierto en sus productos.

Es un proceso estratégico que se debe estructurar y potenciar desde la dirección y la cultura de empresa y que se convierte en una de las principales ventajas competitivas en los modelos de empresa actuales.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Juegos online - Crucigrama
Enlaces recomendados: Premios Cine