LEVANTE-EMV VALENCIA
Dice la normativa que rige el funcionamiento de las emisoras locales de TDT concedidas por la Generalitat en 2005 que estas sólo podrán emitir dos horas diarias en cadena (la misma programación para televisiones de áreas distintas). Sin embargo, el desahucio el pasado martes de Tele 7 de sus estudios centrales en el polígono industrial Fuente del Jarro de Paterna, desde donde realizaba su programación para Valencia, ha puesto en evidencia el incumplimiento de este requisito, ya que ha trasladado sus emisiones hasta Sagunt, zona -incluye otros municipios del Camp de Morvedre y l'Horta Nord- donde resultó adjudicataria de otra licencia de TDT.
Tampoco es que la cadena del grupo Mediamed Comunicación Digital, que hasta hace poco presidía José Luis Ulibarri, imputado en el caso Gürtel, sea una excepción en el panorama valenciano, señalan fuentes del sector, pues la emisión en cadena es una práctica que se está produciendo de forma bastante habitual, pese a que la normativa autonómica la prohíbe.
Si se contempla el caso de las televisiones aprobadas por el Consell para la demarcación de Valencia (en teoría se circunscribe a la ciudad) se observa que de las tres concedidas -además de la emisora propiedad del ayuntamiento- sólo Levante TV (del mismo grupo de comunicación que Levante-EMV) respeta esta premisa. Las otras dos licencias fueron para Mediamed (Tele 7) y Unedisa (la editora de El Mundo). Por la frecuencia de esta última licencia emite el canal Aprende inglés TV, que se ofrece también por TDT en otras ciudades de España, como Madrid o Castelló. De esta manera, estos dos canales recurren en la actualidad a la emisión en cadena.
Nueva "central administrativa"
Tele 7 aseguró el pasado martes en un comunicado que ha trasladado su "central administrativa" (la oficina) a la ciudad de Valencia con el objeto de "optimizar sus recursos económicos". Abre así, añadía la nota, "una nueva etapa" tras los cambios accionariales por "los profundos desacuerdos con el anterior equipo gestor". El desahucio de los estudios de Paterna se produjo por una denuncia por impago del alquiler por parte de los propietarios del local, ex socios de la empresa. Ulibarri ha abandonado la presidencia de esta y, según fuentes próximas al constructor, ha vendido las acciones de Mediamed a Andrés Selma.