EFE MADRID
El Congreso de los Diputados aprobó ayer de forma definitiva la nueva Ley General de la Comunicación Audiovisual ratificando todas las enmiendas introducidas en su día en el Senado, salvo alguna modificación de carácter técnico.
La nueva ley tiene como objeto la regulación de los prestadores de servicios audiovisuales al estado y abre la puerta, pero no garantiza, la reprocidad de TV3 y Canal 9.
La ley, que es una demanda del propio sector y de las asociaciones de consumidores desde hace años, viene a fijar unas "reglas del juego" sobre contenidos y funcionamiento empresarial que en algunos casos las televisiones ya cumplían en la práctica, pero que hasta ahora no estaban recogidas en una ley general, sino en multitud de normas parciales y códigos de autoregulación, y crea un órgano supervisor, el Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (CEMA).
El proyecto de ley pasó su último trámite parlamentario en el Congreso, donde se aprobaron las enmiendas del Senado fundamentalmente con los votos del PSOE, CiU y CC, partidos que han dada sustento al proyecto de ley desde el inicio de la tramitación. Mientras, el PP y ERC-IU-ICV se pronunciaron en contra en la mayoría de las votaciones. Por su parte, el PNV se mostró muy crítico con esta reforma a lo largo del todo el proceso.
Entre otros aspectos, la ley obliga a los operadores privados a invertir el 5% de sus ingresos en cine europeo, así como series para televisión, mientras que para los públicos esta obligación es del 6%.