EFE
Gonzalo de Castro comenzó en televisión con la serie 7 Vidas, un formato «muy teatral», y ha seguido triunfando en el medio con el atípico Doctor Mateo, un personaje «estupendo», pero que inevitablemente meterá «en un armario para continuar avanzando», explica el actor.
Antena 3 estrena hoy los nuevos capítulos de Doctor Mateo, que continúa su rodaje en el imaginario pueblo costero asturiano de San Martín del Sella; de lunes a jueves Gonzalo de Castro atiende su «consulta» y los fines de semana se sube a las tablas en cualquier punto de España con la obra teatral Glengarry Gleen Ross, junto a Carlos Hipólito y Ginés García Millán.
El actor madrileño confiesa que el teatro es «el único lugar donde realmente» se encuentra «cómodo como actor», y que se siente «un privilegiado» por poder compaginarlo con la serie, un «sacrificio» que lleva a cabo «por placer».
No hace «esa televisión que hace mucha gente a veces con rueda de molino», ya que la serie que protagoniza está «muy bien escrita», y la eligió a conciencia, porque tras el éxito de 7 Vidas tuvo la «fortuna» de tener una oferta como esa y el «acierto» de esperar, tras rechazar muchos papeles.
Su situación vital se lo permitió, ya que, a veces, los actores tienen que «hacer cosas que no apetecen, porque hay que pagar la casa y tener a los hijos alimentados», algo que dice no es su caso.