10 de julio de 2016
10.07.2016

Viaje al corazón de Nani

En Amadora, en las afueras de Lisboa, descubrió el balón en la calle y a Luis Figo en la televisión - El menor de nueve hermano, abandonado por su padre, fichó con 20 años por el Manchester United

10.07.2016 | 01:22
Viaje al corazón de Nani

­Cuando esta noche se enciendan los focos del Stade de France de París, Nani estará listo para jugar el partido más importante de su vida. Sin saberlo, se ha preparado para ello durante el largo viaje de su vida. Un trayecto que comienza con una dura infancia en Lisboa y que termina, por el momento, con su fichaje por el Valencia.

Amadora
De Cabo Verde al popular barrio colonial de Lisboa
Luis Carlos Almeida de Cunha, «Nani», nació en la República de Cabo Verde hace 29 años. Sin embargo, no se crió en las calles del archipiélago africano, una antigua colonia portuguesa. Nani creció en Amadora, donde viajó con sus padres cuando todavía era un bebé. Una de las zonas más densamente pobladas del país luso, en el área metropolitana de Lisboa, con una inmensa mayoría de vecinos de origen colonial. Nani, el menor de nueve hermanos, se acostumbró a desenvolverse en aquel entorno, complicado para un niño. A los cinco años, su padre, Domingos Almeida, decidió viajar a Cabo Verde. No volvió. Su madre, María, se quedó al frente de la familia, pero siete años después también se marchó, a Holanda, en busca de una vida mejor. Nani se resguardó en su tía Antonia Almeida y en su hermano Pablo. Fue él quien le empujó al mundo del fútbol. En aquellos tiempos, Nani se aficionó a la capoeira y sus piruetas, pero también descubrió el balón en la calle y a Luis Figo en la televisión. Quiso ser futbolista.

Massama
El equipo de barrio donde nació una estrella
Con 14 años, y gracias a la insistencia de su hermano Pablo, Nani hizo una prueba con el Real Sport Clube Massama, un equipo de juveniles de Lisboa. Se lo quedaron a cambio de algo de dinero, comida, material deportivo, una tarjeta de identificación y un pasaporte para poder viajar. No obstante, Nani siguió ayudando a sus hermanos como peón de obra. Trabajo con el que colaboró a sacar adelante a su familia, mientras trataba de cumplir su sueño de ser jugador profesional. Sus exhibiciones en los campos de tierra lisboetas despertaron la atención del mítico Aurelio Pereira, ojeador principal del Sporting de Portugal. No obstante, el gran inconveniente para fichar a aquel prometedor todocampista, además de su juventud, era su residencia, muy lejana de la ciudad deportiva del club. Años después, el Massama se ha beneficiado de los millonarios traspasos de Nani por los derechos de formación del jugador. Con ese dinero se ha creado una estructura de club semi-profesional. Nani es un ídolo para los jugadores de Massama.

Sporting de Portugal
El trampolín a las grandes ligas a la estela de Cristiano Ronaldo
A punto de cumplir los 17 años y después de un partido de juveniles contra el Sporting de Portugal, el club verdiblanco decidió incorporarlo a cambio de dinero y material deportivo. El Benfica, también interesado en atarlo, llegó tarde. Cristiano Ronaldo, que había fichado por el Sporting con 11 años, marcaba entonces el camino de la perla caboverdiana. En agosto de 2005, Nani debutó con el primer equipo contra el Udinese en un partido de la fase previa de la Liga de Campeones. El Sporting no se clasificó, pero fue el inicio de una carrera explosiva. Dos años después acumulaba 40 partidos jugados y 6 goles.

Manchester United
Queiroz apuesta por otro joven portugués para Old Trafford
Tras la positiva experiencia de Cristiano Ronaldo, fichado por el Manchester United en 2003 por 17 millones de euros, el equipo de Old Trafford apostó por invertir 25,5 millones de euros por Nani en 2007. El jugador tenía 20 años, pero Carlos Queiroz, ayudante de Alex Ferguson, vio en él las hechuras del nuevo Cristiano. Jorge Mendes, su agente, le abrió las puertas de la Premier a la espera de que se confirmara su eclosión futbolística en una de las ligas más potentes. En Manchester contó con el beneplácito de los técnicos y la afición. Estuvo ocho temporadas, jugó 240 partidos y anotó 40 goles. Pero, sobre todo, tras el adiós de su amigo Ronaldo, su rendimiento empezó a decaer. La promesa no terminaba de convertirse en realidad. Así que en 2014, tras un año muy irregular, regresó al Sporting cedido a cambio de Marcos Rojo. Sin duda, su relación con Van Gaal precipitó el cambio de aires. «Van Gaal nos gritaba como si fuéramos niños, así no se trata a un jugador», reconoció a los medios tras su marcha de Inglaterra con cuatro Premier League en su palmarés.

Lisboa
El resurgimiento del mejor Nani
Pese a que sólo fue una temporada, Nani recuperó su mejor versión en Lisboa. Aquel Sporting ganó la Copa gracias a su rendimiento „37 partidos y 12 goles„ muy por encima del nivel al que rayó el resto del equipo. De hecho, al final de la temporada, la directiva quiso hacer un esfuerzo para quedarse con el futbolista, pero entonces apareció la oferta del Fenerbache. La sonrisa había regresado al rostro de Nani tras unos años complicados en Manchester, víctima de las expectativas desmedidas y de la sombra de la comparación con Ronaldo, su amigo inseparable en la selección.

Estambul
La aventura de jugar la Champions con otros portugueses
La propuesta más suculenta para Nani llegó desde Estambul. El Fenerbache le ofreció disputar la Liga de Campeones junto a sus amigos Meireles y Bruno Alves, además de un jugoso contrato. Aceptó y emigró a Turquía, donde su notable participación en el equipo, „46 partidos y 12 goles„ quedó sepultada por el apagón mediático del fútbol turco.

Valencia
Madurez y crecimiento táctico
Su fichaje por el Valencia puede ser su última oportunidad de deslumbrar en una gran liga. En Mestalla confían en su madurez futbolística y personal. Desde Portugal se afirma que Nani nunca fue un jugador que tendiera a dejarse llevar por la vida nocturna. Todo lo contrario, prefiere la discreción para «volar» bajo el radar de la prensa. Es más, su carácter introvertido, mucho más que el de Cristiano, le ha pasado factura cuando se le ha reclamado ser líder en el campo. En este sentido, en la última temporada en Turquía enriqueció su adaptación táctica a jugar como falso delantero, tal como ha demostrado en la Eurocopa. Ahora sólo falta esperar a la siguiente estación de este viaje: Mestalla.

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