27 de julio de 2016
27.07.2016
Urbanismo

Riba-roja demandará al Valencia por "deslealtad" por el plan Newcoval

El consistorio pedirá responsabilidades penales y civiles al club de Mestalla ya que entiende que «alguien en nombre de la entidad» negoció otra ciudad deportiva en Nàquera cuando ya se tenía un convenio exclusivo para Porxinos

27.07.2016 | 01:51

Otra de las contingencias que bloquearon la venta del Valencia, el convenio con Newcoval, ha acabado por estallarle al propietario del Valencia, Peter Lim. A la investigación y multa de la Comisión Europea por las ayudas públicas a la Fundación, y la propuesta por resolver de un nuevo PAI en Porxinos, se le añade otra eventualidad con efecto boomerang: el ayuntamiento de Riba-roja de Túria informó ayer que estudia pedir responsabilidades penales y civiles al club de Mestalla por el plan Newcoval. El consistorio, encabezado por su alcalde Robert Raga (PSPV), entiende que los antiguos dirigentes del Valencia «pudieron actuar de mala fe con la negociación de una segunda ciudad deportiva».

Esa fue la conclusión de la reunión que efectuó ayer la comisión de investigación creada para esclarecer las presuntas anomalías en el planteamiento del primer PAI de Porxinos. Raga indicó que el Ayuntamiento «va a reclamar a quienes engañaron a nuestros vecinos y vecinas, porque de esta operación se desprende una actuación de deslealtad, alguien en nombre del Valencia negociaba otra ciudad deportiva mientras teníamos un convenio exclusivo con el Valencia».

El plan Newcoval nunca aclaró la ubicación de la futura ciudad deportiva del Valencia. La historia que rodea a la elección de un lugar u otro está marcada por los intereses contrapuestos de Bankia y el club de Mestalla, que sólo coincidieron en una cosa: en la recalificación del suelo de las actuales instalaciones de Paterna para costear las obras. Mientras que la entidad bancaria presidida por Rodrigo Rato, por medio de Bancaja Habitat, y su socio Aedifica Grupo, apostaron directamente por levantar las instalaciones en el término municipal de Náquera, el Valencia nunca ocultó sus deseos, sólo con algunas reservas, de continuar con su plan inicial de reubicar la ciudad deportiva en Porxinos (Riba-roja). Sabía la que podía caerle encima en caso de volverse atrás con el municipio del Camp del Túria.

Los motivos de Bankia para construir la ciudad deportiva en Náquera estaban bien justificados. La crisis del ladrillo permitió que un terreno destinado para el Residencial Náquera Golf, antes propiedad de Aedifica Grupo, cayera en manos de Bancaja Habitat. Rato vio un negocio redondo. El sitio perfecto, pensó, para la nueva ciudad deportiva del Valencia.

El pronunciamiento de Riba-roja llega en un momento delicado en su relación con el Valencia. Cabe recordar que el club ha reclamado recientemente al municipio del Camp de Túria el pago de 25 millones de euros como compensación por la anulación del PAI por parte del Tribunal Supremo, en el supuesto de que la nueva propuesta „en fase de estudio en la Conselleria de Vivienda, Obras Públicas y Veterbración del Territorio„ también sea rechazada. Además, el Valencia ha pedido a la Generalitat, por el mismo motivo, el pago de 19'8 millones en concepto de daños patrimoniales.

Por otro lado, en la comisión de investigación municipal declararon ayer la tesorera y el arquitecto municipal. La primera de ellas confirmó que el Valencia «realizó correctamente» todos los pagos en plazo y forma, con los aplazamientos correspondientes, entre 2007 y 2014, hasta completar el ingreso de 22 millones de euros. Una suma que el consistorio quiere investigar en qué fue invertida por el anterior equipo de gobierno.

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