08 de agosto de 2016
08.08.2016

Un equipo por construir

Se instala la inquietud en el cuerpo técnico de Pako Ayestarán, que asiste con preocupación a la realidad de que la plantilla necesita abordar todavía grandes cambios estructurales con los resultados en contra y a dos semanas de empezar la Liga

08.08.2016 | 04:15
Un equipo por construir

La alarma se ha encendido en el Valencia. El saldo negativo de los dos partidos ante el Bournemouth y Crystal Palace ha confirmado los presagios que ya se temían en el propio club nada más pisar suelo inglés. La realidad es que ya se ha rebasado el ecuador de la pretemporada, el inicio del campeonato se acerca al galope y el equipo de Pako Ayestarán no evoluciona. La tranquilidad que se transmitía desde el cuerpo técnico en la concentración holandesa se ha transformado en inquietud. La conclusión es clara: el equipo está todavía por hacer.

Los resultados no acompañan y la plantilla, a dos semanas de medirse contra Las Palmas, todavía está encaminada a sufrir grandes cambios en casi todas las demarcaciones. En esa fragilidad se mueve la planificación. Una considerable parte de la expedición que se ha concentrado en Marlow está llamada a no integrar la plantilla definitiva, entre la nómina de canteranos y los jugadores que no cuentan y a los que todavía no se les ha encontrado una salida. Defensas como Abdennour, Lucas Orban y Aderllán Santos han continuado sin convencer y tienen un difícil encaje en el mercado por el precio hinchado con el que algunos de ellos aterrizaron en Mestalla. Por otro lado, muchos jugadores de la escuela sí han respondido a la oportunidad y en algunos casos particulares, como el de Carlos Soler, se les pronostica un futuro esperanzador, pero se deben respetar los plazos de su crecimiento y no pueden ser una solución inmediata de presente.

Problemas estructurales

El problema es estructural, se arrastra desde la pasada temporada y ahoga los signos de progresión que el Valencia ha mostrado levemente en su intención de ser protagonista, elaborar el juego en la medular y en las buenas impresiones dejadas por Enzo Pérez o Álvaro Medrán. Las deficiencias afectan a las mismas raíces del proyecto tal como Pako Ayestarán ya se atrevía a pronunciar públicamente cuando describía la causa de algunos de los goles encajados contra el Palace: «Hemos tenido problemas de calidad».

La solución es compleja. Se necesitan fichajes cuando el saldo con el juego limpio financiero todavía es negativo y será complicado reforzarse evitando al mismo tiempo la venta de activos necesarios como Shkodran Mustafi. Un ruego, el de Pako Ayestarán, que va más dirigido a la propiedad que al margen reducido de actuación del director deportivo, Jesús García Pitarch, que ya ha logrado liberar al equipo de descartes importantes como Negredo, De Paul, Piatti o Barragán.

Sin tiempo para Ayestarán

Además, Ayestarán reconoce que está condenado a la excelencia en el arranque del campeonato. Su renovación se fraguó en un contexto sin unanimidad de opiniones en el entorno del club. Se le van a reclamar resultados desde el inicio. Un objetivo complicado con las pulsaciones temblorosas que transmite el equipo.

En dos semanas se debe culminar lo que no se ha logrado en tres meses. Faltan todavía por fichar dos centrales „Raúl Albiol y Sidnei son los elegidos„, queda por resolver la llegada de un mediocentro a pesar del cierre momentáneo del caso Parejo y la continuidad de Javi Fuego pese a la seria oferta del Espanyol, y a nadie en el club escapa los problemas para aumentar el promedio goleador. Ayestarán espera lograr un mayor rendimiento de Santi Mina y de Rodrigo Moreno, que sin embargo aún no han entrado en calor. En punta de ataque, Paco Alcácer no tiene competencia directa en la titularidad desde la salida de Álvaro Negredo.

Otro foco de inestabilidad reside en la portería. Es la posición mejor cubierta, con creces, pero los planes del club para colocar a Diego Alves han aumentado el nerviosismo del portero brasileño, que no ha jugado ninguno de los dos partidos en Inglaterra. Además, cabe recordar que Alves no ha llevado bien a nivel de convivencia las épocas en las que no tenía la titularidad asegurada, como en la cohabitación con Guaita.

Con todas esas dudas a cuestas el Valencia rendirá cuentas esta semana con su público. El miércoles en Alzira y el sábado en el habitual plebiscito en el que se ha convertido la presentación oficial del equipo. El tiempo corre en contra del Valencia.

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