Por estas fechas en que nos encontramos va a cumplirse el centenario de que el maestro José Serrano, en su domicilio y estudio de Madrid, compusiera la música del que sería, primero, "Himno de la Exposición" del año 1909, después, "Himno Regional", y finalmente "Himno de la Comunidad".
Corría el final del año 1908, cuando el presidente del Ateneo Mercantil de Valencia, el Marqués del Turia, Tomás Trénor Palavicino, que desde la entidad valenciana preparaba la que sería la Gran Exposición Regional del año siguiente, visitó repetidamente al compositor de Sueca en su domicilio y estudio de Madrid, en el número 2 de la calle de la Beneficencia, para que compusiera un himno que quedase para siempre como evocación de la muestra que se estaba proyectando junto al Paseo de la Alameda.
Trénor acudió varias veces al citado lugar, casi siempre con un compañero suyo, artillero también, José Donat Mora, para oír y escuchar los compases que ya tenía muy adelantados. Pero lo que no llegaba era una letra apropiada, que al fin se solicitó con insistencia a un escritor que, si bien tuvo su cuna en Asturias, estaba plenamente incardinado en la vida valenciana: Maximiliano Tous, quien "a monstruo" -así se denomina a los textos forzados por la medida de una música ya compuesta- produjo unos versos que a Trénor y Donat les encantaron y fueron aceptados inmediatamente.
De esa forma, surgió el himno que está a punto de cumplir un siglo de su estreno, y que fue compuesto por Serrano no en la sala de su vistoso estudio con piano de cola, sino en un piano recto que tenía en el comedor y en donde el frío del invierno madrileño le permitía teclear y anotar sin constiparse.
No obstante, los ilustres visitantes sí que pudieron conocer en el mismo piso el vistoso estudio donde Serrano recibía a las visitas destacadas. Con piano de cola, las sillas eran tambores, los sillones, timbales, las librerías, enormes panderetas con estantes incrustados, las lámparas simulaban fiscornios y las cortinas tenían bordados compases pertenecientes a piezas del maestro.
En mayo del siguiente año, con motivo de la Exposición Agrícola, Comercial, Industrial y Artística cuya inauguración presidieron los reyes de España y el presidente Antonio Maura, este himno fue así llamado, "de la Exposición", pero veinte años después, en 1929, ya pasó a ser oficialmente "Himno Regional", que entonó con brillantez una virtuosa cantante valenciana, Cora Raga, y que ya en la transición, en 1.984, como motivo de la denominación en el Estatuto de Autonomía, pasó a ser "Himno de la Comunidad".
La célebre composición de Serrano va a ser centenaria muy en breve; faltan pocos meses. Y, curiosamente, con todos los aconteceres políticos y ciudadanos vividos a lo largo de esos veinte lustros, se ha mantenido intacta, sin más variación que la de su título y la versión en lengua valenciana que se realizó posteriormente a su estreno.