JOSÉ PARRILLA VALENCIA
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Cáritas Diocesana de Valencia ha abierto el que denomina voluntariado de verano, al que puede acogerse todas aquellas personas mayores de edad que "en los meses de julio y agosto disponen de más tiempo libre y desean dedicarlo a personas en situación de exclusión social", dice la organización.
A lo largo del año, la diócesis de Valencia cuenta con cerca de tres mil voluntarios que se reparten entre Cáritas Diocesana y Cáritas Parroquiales. En un sólo ejercicio, este ejército de la solidaridad atiende a cerca de 35.000 personas.
El problema surge cuando llega el verano, pues muchos de ellos, por compromisos personales y necesidades vacacionales, no pueden mantener su actividad normal, que suele ser semanal, continuada y con "un alto nivel de implicación", dijo Ana López, responsable de Voluntariado de Caritas Diocesana.
Para cubrir esa deficiencia, cada año se abre este voluntariado de verano, al que pueden acogerse, según la organización, "personas con disposición para trabajar en equipo, serias y responsables, que se comprometan a trabajar como mínimo ocho días y estén dispuestas a participar de la formación inicial que la entidad le facilite".
Los campos de trabajo son variados. Pueden colaborar, por ejemplo, en los programas de sida, concretamente en el Hogar Mas al Vent y la vivienda Siquem. También pueden ayudar en el Centro Mambré y la vivienda Benejacam para personas sin hogar en proceso de rehabilitación e inserción. O con niños y adolescentes de familias en situación de pobreza y exclusión, a través de actividades lúdico-recreativas en verano, organizadas por los diferentes proyectos de Familia e Infancia de la red de Cáritas Diocesana de Valencia.
La labor de los voluntarios será participar en actividades de acompañamiento y convivencia, así como de colaboración en las propias de cada centro: talleres, actividades lúdicas y formativas, gestiones y apoyo doméstico.
Quienes estén interesados en inscribirse en este voluntariado de verano pueden llamar por las mañanas al teléfono 96 315 35 31 o mandar un correo electrónico a la cuenta "cdval@terra.es".
Trabajo y horario flexible
Ana López explicó que los voluntarios pueden negociar con Cáritas Diocesana la manera de organizar su trabajo y sus horarios. "Pueden hacer días seguidos o alternativos, en un mes o en otro, todo depende -dijo- de la disponibilidad de la persona y de las necesidades particulares de cada centro".
En principio, la única exigencia es que sea mayor de edad y que esté comprometido con la causa, aunque sí es conveniente que para determinadas actividades, como los trabajos lúdicos con adolescentes, se valore la juventud de los participantes. Dicho eso, "aquí todo el mundo vale", dice Ana López, quien asegura que reunir a quince o veinte personas ya sería un éxito. "Y si vienen más mucho mejor", afirma, no obstante.